miércoles, agosto 03, 2011

El día es hoy


A veces cuando pienso en ti y me doy cuenta que hace tiempo no te veo o no sé de ti, de tu vida, de tus cosas.  Que tu querida imagen, tus gestos , tu mirada, a lo que suenas, y el contacto con tu piel ya son extraños.
Surge en mi una sensación tramposa, que me lleva a posponer la búsqueda que me acercaría a ti, una sensación,  basada en la ilusión que aún queda mucho tiempo para hacerlo y aplazo el encuentro.
Y mientras tanto, el tiempo,  bólido implacable,  pasa raudo, hace su trabajo tenaz,  nos marca, nos hiere, va descontando las posibilidades y las probabilidades.  De igual manera, las circunstancias a las que nos vemos expuestos en un mundo feroz, y que de vez en cuando, nos ponen al límite sin que nos demos cuenta,  cobran por adelantado su cuota de dolor
Es en ese momento, al hacer balance que me doy cuenta de lo mucho que pudimos haber hecho, compartido o vivido. Por eso amigo mío, amigas mía, padre y madre mía, hijo, hija mía, amado  y amada mía,  quiero encontrarte, mirarte, abrazarte, besarte, decirte, vivirte hoy...
hoy que aún podemos hacerlo
hoy porque mañana no existe, 
porque el día es hoy
el día es hoy
es hoy
hoy


Letra de la canción:



Aprendí  de la guerra

que nunca habrá un vencedor
que quien vence pierde una derrota
y quien pierde gana un gran temor

Aprendí de la gente
 que de todos puedo aprender
que del sabio aprendo a ser un sabio
y del tonto a no ser como él

Pero lo que no he aprendido aún
es pintar tu cielo gris de azul
sentir las ganas de morir
porque hace tiempo ya las calles se han quedados solas
ya no hay magia aquí
es tiempo de partir

El día es hoy

Aprendí de la lluvia
que aún el frio da calor
que no vale de  nada estar cerca del fuego
si no hay corazón

Aprendí de la noche
que mi guía será el amanecer
que no vale de nada una vida iluminada
sin nada que hacer

Lo que no he podido aprender
es mirar a tus ojos
y no ver que el fuego no se extinguirá
aunque pasen muchas nubes sobre mi alma
no lo tienes que decir
es tiempo de partir

El día es hoy

Pero lo que no he aprendido
es vivir sin tus gemidos
sentir que en tu misterio
aprenderé muchas cosas sobre mi ser
es tiempo de partir
así aprenderé

Que el día es hoy
Que el día es hoy
Que el día es hoy
Que el día es hoy
Que el día es hoy
Que el día es hoy

martes, julio 05, 2011

A CLARA ADRIANA CALDERÓN GODOY


1985

Infinita

Hay un sentimiento en mí que no puedo evitar
No aprendo a no entregarte -corazón-
Te lanzo a una lucha en la que
seguramente llevarás las de perder
y se repetirá así la canción de siempre
en el mismo jardín
y en la misma noche de todos los tiempos

Hay un sentimiento en mí que no puedo evitar
No aprendo a dejar de caminarte -pena-
Me sumerjo en ti de tal manera que
se va quedando la vida
y veré como siempre
el rostro de la mujer infinita y cósmica

Hay un sentimiento en mí que no puedo evitar
No aprendo a vivirte -paciencia-
Siento que voy a estallar en un cielo que
no sé


1991
Medida, sentido y significado

Todo tenía un significado y valía
y hasta la propia vida
todo según tú:
la medida de todo
la vara de todo
de lo cotidiano
de lo sagrado
y de lo profano
todo valía y significaba por ti
y para ti
sólo vivía por ti
y al final…
por la purificación del dolor
tuve que aprender otro significado
por ti
sin ti


Aniversario
“La esencia de la nostalgia
es la certeza de que lo que fue
ya no será”  Milton

3.652 anocheceres y amaneceres
y al final de la última vez
tu imagen
tan real y vívida
poco a poco
día a día
noche a noche
en un recuerdo lejano
pero tan presente
se convierte
y aún me duele
y no me resigno
no quiero aceptarlo
y te conviertes en un fantasma
en nostalgia y certeza
de lo que fue 
no fue
y ya no será
y es esto último
lo que hace que
esa vida (recuerdo)
sea doloroso
como una herida
que nunca sanará
nunca entenderé

3.652 anocheceres y amaneceres
recordándote
desde el primer instante
condenado a ser solo eso: un recuerdo
¿seré yo tan siquiera un recuerdo para ti?
¿siquiera un fantasma?
un fantasma
algo que laguna vez fue
y ya no es
una nostalgia –lo que eres tu-

3.652 anocheceres y amaneceres
¿qué fui para ti?
no lo sé
ya nunca lo sabré
y ahí esta la esencia del dolor
de la obsesión:
la certeza de que nunca sabré
que lo que fue
si fue
ya nunca será
y mientras tanto
seguirá tu fantasma
la nostalgia de ti
acompañándome
como una sombra
a la que nunca se le ve


No hay amor sin soledad

Aun hoy te recuerdo con tristeza (amargura, frustración)
por lo que pudo ser (deseé que fuera) y no fue
Eres la sombra, la imagen lejana
un recuerdo perdido (de algo que fue)
de una mínima expresión,
la ventanita en el cuadro de Castell
pero lo suficiente para convertirse en lo que aún hoy siento
-lo que fue y lo que es-
Fui feliz con casi nada
y me hundo en la tristeza (amargura y frustración)
como si hubiese sido todo lo posible
lo deseable
lo vivible
lo amable


Nada y todo

seguramente no sabes
que lo poco que fue
bastó para desbordar

unas palabras
una actitud
un gesto
un momento fugaz
fueron suficientes
para que entraras en mi
como el gran amor

unas palabras
una actitud
un gesto
un momento fugaz
que nació
y pasó
y bastó
para que aún hoy
tu recuerdo –color gris-
el dolor
la amargura
tengan en mi vida
el titulo de gran amor
nada y todo



Sumatoria

cuatro sonrisas
dos miradas
una visita
tres caminatas
una compañía
un sentimiento
un enamoramiento
mil esperas
un solo dolor –por siempre-
tres mil seiscientas cincuenta noches sin ti
mi vida recordándote
toda la vida




Fantasma

Un fantasma
Algo que alguna vez fue
y ya no es
Una nostalgia (lo que eres tu)
¿Qué fui para ti?
no lo se y nunca lo sabré

Y ahí está la esencia del dolor
de la obsesión
la certeza de que nunca lo sabré
que lo que fue
si fue
nunca lo será

Y mientras tanto
seguirá tu fantasma
la nostalgia de ti
acompañándome
como una sombra
a la que nunca se ve



Banda sonora que acompaña estos sentimientos:




Recuerdo (Ismael Serrano)

Me levanto temprano, moribundo. 
Perezoso resucito, bienvenido al mundo. 
Con noticias asesinas me tomo el desayuno. 

Camino del trabajo, en el metro, 
aburrido vigilo las caras de los viajeros, 
compañeros en la rutina y en los bostezos. 

Y en el asiento de enfrente, 
un rostro de repente, 
claro ilumina el vagón. 

Esos gestos traen recuerdos 
de otros paisajes, otros tiempos, 
en los que una suerte mejor me conoció. 

No me atrevo a decir nada, no estoy seguro, 
aunque esos ojos, sin duda, son los suyos, 
más cargados de nostalgia, quizás más oscuros. 

Pero creo que eres tú y estás casi igual, 
tan hermosa como entonces, quizás más. 
Sigues pareciendo la chica más triste de la ciudad. 

Cuánto tiempo ha pasado desde los primeros errores, 
del interrogante en tu mirada. 
La ciudad gritaba y maldecía nuestros nombres, 
jóvenes promesas, no, no teníamos nada. 

Dejando en los portales los ecos de tus susurros, 
buscando cualquier rincón sin luz. 
"Agárrate de mi mano, que tengo miedo del futuro", 
y detrás de cada huida estabas tú, estabas tú. 

En las noches vacías en que regreso 
solo y malherido, todavía me arrepiento 
de haberte arrojado tan lejos de mi cuerpo. 

A ahora que te encuentro, veo que aún arde 
la llama que encendiste. Nunca, nunca es tarde 
para nacer de nuevo, para amarte. 

Debo decirte algo antes de que te bajes 
de este sucio vagón y quede muerto, 
mirarte a los ojos, y tal vez recordarte, 
que antes de rendirnos fuimos eternos. 

Me levanto decidido y me acerco a ti, 
y algo en mi pecho se tensa, se rompe. 
"¿Cómo estás? Cuánto tiempo, ¿te acuerdas de mí?" 

Y una sonrisa tímida responde: 
"Perdone, pero creo que se ha equivocado". 
"Disculpe, señorita, me recuerda tanto 
a una mujer que conocí hace ya algunos años". 

Más viejo y más cansado vuelvo a mi asiento, 
aburrido vigilo las caras de los viajeros, 
compañeros en la rutina y en los bostezos.







Penelope (Robi Draco Rosa)

Me despierto en el alba 
soñando no sé qué 
desayuno con lluvia 
y te recuerdo en el café. 

Soñé tu figura lejos, 
esperando en los suburbios del olvido (Penélope) 
y me vi solo, 
zarpando en barcos de oro que llené con regalos para ti 
y luego vi que por celos el mar de mis tormentos, 
se tragaba el barco, 
y aquel loco que era yo… 
y todo naufragó. 

Que lejos tú, 
que lejos yo, 
los escombros de mi vida se deslizan por la lluvia 
recordando a Penélope. 

Me abandono a las olas, 
me escupen del mar. 
Han pasado los años, 
nadie sabe dónde estas. 
Las calles desiertas por la noche 
y tu cara se dibuja en mi memoria 
Los árboles, se abrazan, 
como bosques de esqueletos 
en la lluvia… mi sueño naufragó. 

Que lejos tú, 
que lejos yo 
llueven lágrimas de menta y me emborracho de amargura 
olvidando a Penélope. 

Que lejos tú, 
que lejos yo 
los escombros de mi vida se deslizan por la lluvia 
olvidando a Penélope. 
Me refugio en las tabernas y me vuelvo taciturno 
olvidando a Penélope (Penélope) 

Que lejos tú (Penélope) 
que lejos yo 
lo que queda de mi vida lo malgasto en los tugurios 
recordando a Penélope 
lo que queda de mi vida lo malgasto en los tugurios 
recordando a Penélope 
recordando a Penélope (Penélope)





Cómo decirte cuánto te amo







Cómo decirte, decirte que yo te amo 
Decirte cuanto te amo 
Pero no encuentro las palabras 
Hace unas lunas 
Yo siempre sueño contigo 
Siempre sueño contigo 
Pero no encuentro las palabras 
Como decirte 
Que siempre estas en mi mente 
Que siempre estas tan presente 
Pero no encuentro las palabras 
De una cosa estoy seguro mira 
Y es que no tengo palabras 
Para decirte 
Decirte que yo te amo 
Decirte cuanto te amo 
Pero no encuentro las palabras 
Como decirte 
Que siempre estas en mi mente 
Que siempre estas tan presente 
Pero no encuentro las palabras 
Y en mis caminos 
Yo siempre camino contigo 
Siempre camino contigo 
Pero no encuentro las palabras

                                                  (Cats Stevens)