martes, marzo 31, 2015
sábado, marzo 14, 2015
Silvio Rodríguez: Mariposas
Hoy viene a ser como la
cuarta vez que espero
desde que sé que no vendrás más nunca.
He vuelto a ser aquel cantar del aguacero
que hizo casi legal su abrazo en tu cintura.
Y tú apareces en mi ventana,
suave y pequeña, con alas blancas.
Yo ni respiro para que duermas
y no te vayas.
Qué maneras más curiosas
de recordar tiene uno,
qué maneras más curiosas:
hoy recuerdo mariposas
que ayer sólo fueron humo.
Mariposas, mariposas
que emergieron de lo oscuro
bailarinas, silenciosas.
Tu tiempo es ahora una mariposa,
navecita blanca, delgada, nerviosa.
Siglos atrás inundaron un segundo
debajo del cielo, encima del mundo.
Así eras tú en aquellas tardes divertidas,
así eras tú de furibunda compañera.
Eras como esos días en que eres la vida
y todo lo que tocas se hace primavera.
¡Ay mariposa!, tú eres el alma
de los guerreros que aman y cantan
y eres el nuevo ser que (hoy) se asoma
por mi garganta.
(1971)
desde que sé que no vendrás más nunca.
He vuelto a ser aquel cantar del aguacero
que hizo casi legal su abrazo en tu cintura.
Y tú apareces en mi ventana,
suave y pequeña, con alas blancas.
Yo ni respiro para que duermas
y no te vayas.
Qué maneras más curiosas
de recordar tiene uno,
qué maneras más curiosas:
hoy recuerdo mariposas
que ayer sólo fueron humo.
Mariposas, mariposas
que emergieron de lo oscuro
bailarinas, silenciosas.
Tu tiempo es ahora una mariposa,
navecita blanca, delgada, nerviosa.
Siglos atrás inundaron un segundo
debajo del cielo, encima del mundo.
Así eras tú en aquellas tardes divertidas,
así eras tú de furibunda compañera.
Eras como esos días en que eres la vida
y todo lo que tocas se hace primavera.
¡Ay mariposa!, tú eres el alma
de los guerreros que aman y cantan
y eres el nuevo ser que (hoy) se asoma
por mi garganta.
(1971)
sábado, marzo 07, 2015
en estos días-
En
estos días
todo
el viento del mundo sopla en tu dirección.
La
Osa Mayor corrige la punta de su cola
y te
corona con la estrella que guía la mía.
Los
mares se han torcido
con
no poco dolor hacia tus costas.
La
lluvia dibuja en tu cabeza
la
sed de millones de árboles,
las
flores te maldicen muriendo celosas.
En
estos días no sale el sol, sino tu rostro,
y en
el silencio sordo del tiempo gritan tus ojos:
Ay!
de estos días terribles,
ay!
de lo indescriptible.
En
estos días
no
hay absolución posible para el hombre,
para
el feroz, la fiera que ruge y canta ciega,
ese
animal remoto que devora y devora
primaveras.
En
estos días no sale el sol, sino tu rostro,
y en
el silencio sordo del tiempo gritan tus ojos:
Ay!
de estos días terribles,
ay!
del nombre que lleven,
ay!
de cuántos se marchen,
ay!
de cuántos se queden.
Ay!
de todas las cosas
que
hinchan este segundo,
ay!
de estos días terribles,
asesinos
del mundo.
S Rodriguez
S Rodriguez
jueves, febrero 26, 2015
sábado, febrero 21, 2015
Inexorable
Y
entonces el tiempo pasó.
Inexorable,
pero discreto,
sin ser
percibido.
Sin aspavientos.
Sin bulla,
ni excentricismos.
Pasó
y ya.
Sin
espectacularidad,
día a
día,
como
gota a gota que cae.
Un
día casi igual al otro,
invisible
pero
intenso,
cotidiano,
anónimo,
sin
aspavientos.
Sin
aspavientos envejecimos
añorando
un pasado
que algún
día fue presente -ignorado-
invisible,
“normal”
Ahora
añorado,
valorado
extrañado
El
tiempo pasó
y ya,
sin darnos
cuenta,
preocupados
por el día a día,
por
la deuda,
por
lo faltante
Olvidando
disfrutarlo
El tiempo
pasa.
Y ahora
comprendo lo de “inexorable”,
inconmovible,
pero
que se convierte en vida.
La
vida que pasó inexorable.
Ahora
lo que queda
es hacer
balances nostálgicos,
y entre
tanto el presente se escapa,
como
agua o arena ente las manos.
Y
hoy, el presente será añorando mañana
como
hoy añoramos el pasado.
Y así,
sin ser
disfrutada la vida pasa,
se
va,
en
un lamento inútil.
Ahora
soy portador de imágenes del pasado,
recuerdos.
Cada
vez son más.
¿Quién
disfruta vivir el presente,
estando
condenando a sufrirlo?
¿y a
añorarlo cuando se haya ido?
Solos,
estamos
solos,
sin
el amor
sin la compañía,
sin la
ilusión.
lunes, enero 19, 2015
happy new year
Mira,
no pido mucho,
solamente
tu mano, tenerla
como
un sapito que duerme así contento.
Necesito
esa puerta que me dabas
para
entrar a tu mundo, ese trocito
de
azúcar verde, de redondo alegre.
¿No
me prestás tu mano en esta noche
de fin
de año de lechuzas roncas?
No
puedes, por razones técnicas.
Entonces
la tramo en el aire, urdiendo cada dedo,
el
durazno sedoso de la palma
y el
dorso, ese país de azules árboles.
Así
la tomo y la sostengo,
como
si de ello dependiera
muchísimo
del mundo,
la
sucesión de las cuatro estaciones,
el
canto de los gallos, el amor de los hombres.
J. Cortazar
J. Cortazar
sábado, enero 17, 2015
Paula / Silvio Rodriguez
Debiera bastar con inventar tus ojos
debiera bastar con hacerlos vivir
tus ojos abiertos son como tu historia
van solo contando mil cosas de ti
Los veo cual si viera la esfera de un brujo
les veo países y escenas de amor
más donde debieran quedar los jardines
yacen instrumentos de hacer la labor
Paula pequeña hermanita, niña sin jardín
por no tener flores sembraste una en ti
sembraste una en ti
Paula, yo pudiera darte un inmenso jardín
si pudiera darte todo mi país
todo mi país
Yo sé de las cientos de suertes que corren
las flores silvestres, la flor sin jardín
pero también sé que sequías y piedras
no pueden con una razón de vivir
Paula pequeña hermanita, niña sin jardín
por no tener flores sembraste una en ti
sembraste una en ti
Paula, yo pudiera darte un inmenso jardín
si pudiera darte todo mi país
todo mi país
debiera bastar con hacerlos vivir
tus ojos abiertos son como tu historia
van solo contando mil cosas de ti
Los veo cual si viera la esfera de un brujo
les veo países y escenas de amor
más donde debieran quedar los jardines
yacen instrumentos de hacer la labor
Paula pequeña hermanita, niña sin jardín
por no tener flores sembraste una en ti
sembraste una en ti
Paula, yo pudiera darte un inmenso jardín
si pudiera darte todo mi país
todo mi país
Yo sé de las cientos de suertes que corren
las flores silvestres, la flor sin jardín
pero también sé que sequías y piedras
no pueden con una razón de vivir
Paula pequeña hermanita, niña sin jardín
por no tener flores sembraste una en ti
sembraste una en ti
Paula, yo pudiera darte un inmenso jardín
si pudiera darte todo mi país
todo mi país
domingo, diciembre 28, 2014
Aprendo a esperar Edel Juárez / ¿Qué habrá sido de ti? Edgar Oceransky)
Aprendo a esperar, respiro,
tu lengua es una promesa que sellará mi
boca,
tu cuerpo un destino cierto que
reconozco letra por letra,
En mi boca no queda más que tu nombre,
en mi casa no existe más que tu ausencia
ya no peleo con el tiempo,
aprendo a esperar, respiro.
A
veces me pregunto donde están las bocas mudas
que
escribieron con besos los secretos de mi amor
La
cándida ternura la urgencia y la locura
lo
amargo y la dulzura la paciencia y el perdón
Que
habrá sido de aquella que en los cuernos de la luna
colgara
su armadura y me entregara el corazón
Que
habrá sido de aquella la Chabona Porteña
que
me clavara el As de Espadas con una canción
Que
habrá sido de ti la Catirita de La Guaira
la Morocha
en Mar del Plata, la Mulata de la Habana
la Lolita
Mexicana
Qué
habrá sido de ti la de la cara despintada
la
remera deslavada, la mezclilla
desgarrada
o la
boina del colegio en la mañana
Y es
que a veces, solo a veces, me pregunto qué
habrá sido de ti
Que
habrá sido de aquella que en medio de un apagón
me
dijo que volviera a orillas de su malecón
Que habrá
sido de aquella, la Escuincla de la escuela
que
aunque yo fui el primero, cuantas cosas me enseñó
Qué
habrá sido de ti La Catirita de La Guaira
la Morocha
en Mar del Plata, la Mulata de la Habana
la Lolita
Mexicana
Que
habrá sido de tila de la cara despintada
la
remera deslavada, la mezclilla desgarrada
o la
boina del colegio en la mañana
Y es
que a veces, solo a veces, me pregunto qué habrá sido de ti
martes, diciembre 09, 2014
Compañera de la lluvia_Suramérica
solo hay cenizas, solo queda el silencio.
Quiero decir que solo fuiste un sueño
y los sueños, solo sueños son. Se quedan en eso.
Y no estás más, no vuelves más
compañera de la noche
Y no estás más, no vuelves más
compañera de la lluvia.
Y no estás más, no vuelves más
compañera de la noche
Y no estás más, no vuelves más
compañera de la lluvia.
De aquellos días, solo queda el recuerdo
y tu piel que quedó en mi, se fue con el viento
Uno no cree que alguien parta tan lejos
en el tiempo, tiempo que se fue
con tantos momentos
Y no estás más, no vuelves más
compañera de la noche
Y no estás más, no vuelves más
compañera de la lluvia
Y no estás más, no vuelves más
compañera de la noche
Y no estás más, no vuelves más
lunes, diciembre 08, 2014
Pablo Neruda. Veinte poemas de amor y una canción desesperada Poema I
Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar el hijo del fondo de la tierra.
Fui solo como un túnel. De mí huían los pájaros
y en mí la noche entraba su invasión poderosa.
Para sobrevivirme te forjé como un arma,
como una flecha en mi arco, como una piedra en mi honda.
Pero cae la hora de la venganza, y te amo.
Cuerpo de piel, de musgo, de leche ávida y firme.
Ah los vasos del pecho! Ah los ojos de ausencia!
Ah las rosas del pubis! Ah tu voz lenta y triste!
Cuerpo de mujer mía, persistiré en tu gracia.
Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso!
Oscuros cauces donde la sed eterna sigue,
y la fatiga sigue, y el dolor infinito.
POEMA HALLADO EN UN LIBRO DE CIENCIAS: SEGUNDA LEY DE NEWTON
El movimiento de una mariposa entre
las flores,
el de una bola de billar
rodando hacia la victoria de una
carambola,
el del cometa Halley
puntual en sus espaciadísimas visitas
al sistema solar,
el que dibuja una parábola de agua
surgiendo de la boca de una manguera
de riego,
el de una nube o un velero
empujados por el viento,
el movimiento señorial de un buitre
subiendo la térmica en hélice,
el movimiento revolucionado de un
colibrí
mientras liba el néctar suspendido en
el aire,
el caminar de un insecto
sobre la piel del agua,
el de las moléculas de un gas
encerrado en una botella,
el de una flecha
disparada por un arco,
la estabilidad de un puente
frente a un terremoto,
el movimiento turbulento de las aguas
de un arroyo de montaña,
el de una jabalina
lanzada por el atleta en busca de su
objetivo,
el de la Luna en torno a la Tierra,
el de la Tierra en torno al Sol,
el del Sol a través de la galaxia,
el de una boca trémula y extasiada
acercándose por primera vez a otra
boca,
todos estos movimientos
y otros muchos que podamos imaginar
comparten el mismo impulso.
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