por mucho que quiera no es fácil, ya sabes, me faltan las fuerzas, ha sido muy tarde y nada más, y nada más, apenas nada más.
Las noches te acercan y enredas el aire, mis labios se secan e intento besarte. Qué fría es la cera de un beso de nadie y nada más, y nada más, apenas nada más.
Las horas de piedra parecen cansarse y el tiempo se peina con gesto de amante. De alguna manera tendré que olvidarte y nada más, y nada más, apenas nada más.
Hoy viene a ser como la
cuarta vez que espero desde
que sé que no vendrás más nunca. He
vuelto a ser aquel cantar del aguacero que
hizo casi legal su abrazo en tu cintura. Y tú
apareces en mi ventana, suave
y pequeña, con alas blancas. Yo ni
respiro para que duermas y no
te vayas.
Qué
maneras más curiosas de
recordar tiene uno, qué
maneras más curiosas: hoy
recuerdo mariposas que
ayer sólo fueron humo. Mariposas,
mariposas que
emergieron de lo oscuro bailarinas,
silenciosas.
Tu
tiempo es ahora una mariposa, navecita
blanca, delgada, nerviosa. Siglos
atrás inundaron un segundo debajo
del cielo, encima del mundo.
Así
eras tú en aquellas tardes divertidas, así
eras tú de furibunda compañera. Eras
como esos días en que eres la vida y todo
lo que tocas se hace primavera. ¡Ay
mariposa!, tú eres el alma de los
guerreros que aman y cantan y eres
el nuevo ser que (hoy) se asoma por mi
garganta.
Debiera bastar con inventar tus ojos debiera
bastar con hacerlos vivir tus
ojos abiertos son como tu historia van
solo contando mil cosas de ti
Los
veo cual si viera la esfera de un brujo les
veo países y escenas de amor más
donde debieran quedar los jardines yacen
instrumentos de hacer la labor
Paula
pequeña hermanita, niña sin jardín por no
tener flores sembraste una en ti sembraste
una en ti
Paula,
yo pudiera darte un inmenso jardín si
pudiera darte todo mi país todo
mi país
Yo sé
de las cientos de suertes que corren las
flores silvestres, la flor sin jardín pero
también sé que sequías y piedras no
pueden con una razón de vivir
Paula
pequeña hermanita, niña sin jardín por no
tener flores sembraste una en ti sembraste
una en ti
Paula,
yo pudiera darte un inmenso jardín si
pudiera darte todo mi país todo
mi país