miércoles, junio 03, 2015

Cómo matar


Bajo el arco de una pelota,
niño que se convierte en hombre,
escruté el aire largo tiempo.
La pelota cayó en mi mano
y cantó en el puño cerrado: Abre ábrelo
ten este obsequio hecho para matar.
Ahora en mi disco de cristal emerge
el soldado que debe perecer.
Sonríe, y se desplaza con modales
que su madre conoce, hábitos suyos.
Los radios tocan sus facciones: Grito
ahora. La muerte, igual que un familiar,
oye y mira, ha hecho un hombre de polvo
de un hombre de carne. Esta alquimia
practico. Condenado como estoy, me distrae
ver difundirse el centro del amor
y las ondas de amor viajar hacia el vacío.
Qué sencillo es hacer un fantasma.
El mosquito ingrávido toca
su pequeña sombra en la piedra
y con qué semejante, qué infinita
ligereza, hombre y sombra se encuentran.
Se funden. Una sombra es un hombre
cuando el mosquito de la muerte se aproxima.
Keith Douglas

miércoles, mayo 27, 2015

el encuentro

encantado por esta extraña proximidad
Extrañeza, misterio y delicia…
como si de la negrura oscilante
de alguna mascarada en cámara lenta
por el tenue puente vinieras.
Y la noche fluía, y el silencio flotaba
en sus arroyos satinados
ese perfil de lobo en la negra máscara
y esos tiernos labios tuyos.
Y bajo el castaño, por el canal
pasaste tu anzuelo de reojo.
¿Qué comprendió mi corazón en ti,
cómo me moviste de esta forma?
En tu ternura momentánea
o en el contorno oscilante de tus hombros,
¿advertí un bosquejo pálido
de otros — irrevocables— encuentros?
¿Acaso una romántica piedad
te llevó a entender
lo que dejara temblando a esa flecha
que ahora se incrusta en mis palabras?
No sé nada. Curiosamente
el verso vibra, y en él, la flecha…
¿Tal vez tú, todavía sin nombre, eras
la genuina, la esperada?
Pero no bien apareció el dolor
logró perturbar nuestra hora estrellada.
Regresó a la noche la fisura gemela
de tus ojos, ojos sin alumbrar.
¿Por cuánto? ¿Por siempre? Por lo pronto
sigo andando, queriendo escuchar
la revolución de estrellas sobre nuestro encuentro
por si tú ya fueras mi destino…
Extrañeza, misterio y delicia,
como de una súplica distante.
Mi corazón debe seguir andando.
Excepto si tú ya fueras mi destino…

Vladimir Nabokov

viernes, abril 24, 2015

mar de sargazos

Ahora el dolor
y tu recuerdo
me pegan  suave
como la brisa que atraviesa
una vela rasgada
Casi como un caricia
en la herida


Tu recuerdo me llega
como ola benévola
que sacude
una borda desecha
podrida

A mi nave
llamada “Dolor”
la golpea tu recuerdo
como viento
en un mar de sargazos

sábado, abril 04, 2015

Mujer - Alux Nahual-





Sabes perfectamente bien 
lo que quiero de ti
Y me miras y
sonríes inocente 
y no sabes que decir

Sabes perfectamente bien 
lo hacemos aquí
Y me tomas de la mano 
sin saber exactamente
que lo quieres así

Me tomo tal vez un poco 
hacerte entender
que nunca fuiste amiga mía
siempre mujer 
Mujer

Sabes perfectamente bien 
lo que hacemos aquí
Y me quieres 
y me tienes miedo 
y me abrazas
y te entregas a mí

Me tomó tal vez un poco 
hacerte entender
que nunca fuiste amiga mía
siempre mujer

Pero las palabras que 
encontré para esta vez 
pudieron decir al fin 
que te quiero

Pero las palabras que
encontré para esta vez 
pudieron decir al fin 
que te quiero 
mujer

Para siempre tu 
y para siempre yo
que viva el camino
que me trajo contigo

Para siempre tu 
y para siempre yo
que viva el camino 
que me trajo contigo

martes, marzo 31, 2015

Luis Eduardo Aute-De Alguna Manera




De alguna manera
tendré que olvidarte,
por mucho que quiera
no es fácil, ya sabes,
me faltan las fuerzas,
ha sido muy tarde
y nada más, y nada más,
apenas nada más.


Las noches te acercan
y enredas el aire,
mis labios se secan
e intento besarte.
Qué fría es la cera
de un beso de nadie
y nada más, y nada más,
apenas nada más.


Las horas de piedra
parecen cansarse
y el tiempo se peina
con gesto de amante.
De alguna manera
tendré que olvidarte
y nada más, y nada más,
apenas nada más.

Silvio Rodríguez - Quien fuera

sábado, marzo 14, 2015

Silvio Rodríguez: Mariposas




Hoy viene a ser como la cuarta vez que espero
desde que sé que no vendrás más nunca.
He vuelto a ser aquel cantar del aguacero
que hizo casi legal su abrazo en tu cintura.
Y tú apareces en mi ventana,
suave y pequeña, con alas blancas.
Yo ni respiro para que duermas
y no te vayas.

Qué maneras más curiosas
de recordar tiene uno,
qué maneras más curiosas:
hoy recuerdo mariposas
que ayer sólo fueron humo.
Mariposas, mariposas
que emergieron de lo oscuro
bailarinas, silenciosas.

Tu tiempo es ahora una mariposa,
navecita blanca, delgada, nerviosa.
Siglos atrás inundaron un segundo
debajo del cielo, encima del mundo.

Así eras tú en aquellas tardes divertidas,
así eras tú de furibunda compañera.
Eras como esos días en que eres la vida
y todo lo que tocas se hace primavera.
¡Ay mariposa!, tú eres el alma
de los guerreros que aman y cantan
y eres el nuevo ser que (hoy) se asoma
por mi garganta.

(1971)

sábado, marzo 07, 2015

en estos días-

En estos días
todo el viento del mundo sopla en tu dirección.
La Osa Mayor corrige la punta de su cola
y te corona con la estrella que guía la mía.

Los mares se han torcido
con no poco dolor hacia tus costas.
La lluvia dibuja en tu cabeza
la sed de millones de árboles,
las flores te maldicen muriendo celosas.

En estos días no sale el sol, sino tu rostro,
y en el silencio sordo del tiempo gritan tus ojos:
Ay! de estos días terribles,
ay! de lo indescriptible.

En estos días
no hay absolución posible para el hombre,
para el feroz, la fiera que ruge y canta ciega,
ese animal remoto que devora y devora
primaveras.

En estos días no sale el sol, sino tu rostro,
y en el silencio sordo del tiempo gritan tus ojos:
Ay! de estos días terribles,
ay! del nombre que lleven,
ay! de cuántos se marchen,
ay! de cuántos se queden.

Ay! de todas las cosas
que hinchan este segundo,
ay! de estos días terribles,
asesinos del mundo.

                                        S Rodriguez



Silvio Rodriguez - Tu fantasma

sábado, febrero 21, 2015

Inexorable


Y entonces el tiempo pasó.
Inexorable, pero discreto,
sin ser percibido.
Sin aspavientos.
Sin bulla,
ni excentricismos.
Pasó y ya.
Sin espectacularidad,
día a día,
como gota a gota que cae.
Un día casi igual al otro,
invisible
pero intenso,
cotidiano,
anónimo,
sin aspavientos.

Sin aspavientos envejecimos
añorando un pasado
que algún día fue presente -ignorado-
invisible, “normal”
Ahora añorado,
valorado
extrañado
El tiempo pasó
y ya,
sin darnos cuenta,
preocupados por el día  a día,
por la deuda,
por lo faltante
Olvidando disfrutarlo

El tiempo pasa.
Y ahora comprendo lo de “inexorable”,
inconmovible,
pero que se convierte en vida.
La vida que pasó inexorable.
Ahora lo que queda
es hacer balances nostálgicos,
y entre tanto el presente se escapa,
como agua o arena ente las manos.
Y hoy, el presente será añorando mañana
como hoy añoramos el pasado.
Y así,
sin ser disfrutada la vida pasa,
se va,
en un lamento inútil.

Ahora soy portador de imágenes del pasado,
recuerdos.
Cada vez son más.
¿Quién disfruta vivir el presente,
estando condenando a sufrirlo?
¿y a añorarlo cuando se haya ido?

Solos,
estamos solos,
sin el amor
sin  la compañía,
sin la  ilusión.