domingo, agosto 16, 2015

VENDRÁ EL OLVIDO



Tus horas se llenaran de amigos nuevos
despertarás envuelta en el color de otras mañanas
alguien dirá tu nombre diez, cien, mil veces
y será distinto y será determinante.
 
Las palabras que te dije las escucharás por fin, completas,
tu boca encontrará la forma de amoldarse y no extrañar,
incluso vestirás lo que era para mí, para cualquiera. 
Y sí,
vendrán días mejores
sanarás de prisa y la felicidad te ha de alcanzar en cualquier sitio,
pero días como los nuestros, ¿cuándo?

Edel Juárez

La pena o la nada - Bunbury y Vegas

Santiago Feliú - Créeme (Vicente Feliú)





Créeme cuando te diga
que el amor me espanta
que me derrumbo ante un "te quiero dulce"
que soy feliz abriendo una trinchera.

Créeme cuando me vaya
y te nombre en la tarde,
viajando en una nube de tus horas
cuando te incluya entre mis monumentos.

Créeme cuando te diga que me voy al viento
de una razón que no permite espera
cuando te diga que no soy primavera
sino una tabla sobre un mar violento.

Créeme si no me ves si no te digo nada
si un día me pierdo y no regreso nunca.
créeme que quiero ser machete en plena zafra
bala feroz al centro del combate.

Créeme cuando te diga que me voy al viento
de una razón que no permite espera
cuando te diga que no soy primavera
sino una tabla sobre un mar violento.

Créeme si no me ves si no te digo nada
si un día me pierdo y no regreso nunca.
créeme que quiero ser machete en plena zafra
bala feroz al centro del combate.

Créeme que mis palomas tienen de arcoiris
lo que mis manos de canción inspiras
créeme, créeme
porque así soy y así no soy de nadie.

lunes, julio 13, 2015

conspiración

No eres consciente  
de todo lo que tuvo que acontecer
desde el comienzo de los tiempos
hasta hoy
para que nos encontráramos.
Tu y yo.
Aquí y ahora.
Ni un minuto antes,
ni un minuto después.
El universo conspiró,
y no te diste por enterada.

miércoles, junio 10, 2015

Cálculo

Te quería  más posible, que probable.
Amor de cálculo, eso fuimos.
Verdad e incertidumbre…
Al final, tu probabilidad  se decantó
por lo que nunca será
¿Cuantos posibles terminaron en probable?
Para mí, ninguno.
En un universo paralelo, quizá.
En otra vida, probablemente.
Por ahora, y por siempre,
condenado a tu recuerdo
sólo en sueños eres posible

miércoles, junio 03, 2015

Florence and the Machine - Cosmic Love (Live on KEXP)

Cómo matar


Bajo el arco de una pelota,
niño que se convierte en hombre,
escruté el aire largo tiempo.
La pelota cayó en mi mano
y cantó en el puño cerrado: Abre ábrelo
ten este obsequio hecho para matar.
Ahora en mi disco de cristal emerge
el soldado que debe perecer.
Sonríe, y se desplaza con modales
que su madre conoce, hábitos suyos.
Los radios tocan sus facciones: Grito
ahora. La muerte, igual que un familiar,
oye y mira, ha hecho un hombre de polvo
de un hombre de carne. Esta alquimia
practico. Condenado como estoy, me distrae
ver difundirse el centro del amor
y las ondas de amor viajar hacia el vacío.
Qué sencillo es hacer un fantasma.
El mosquito ingrávido toca
su pequeña sombra en la piedra
y con qué semejante, qué infinita
ligereza, hombre y sombra se encuentran.
Se funden. Una sombra es un hombre
cuando el mosquito de la muerte se aproxima.
Keith Douglas

miércoles, mayo 27, 2015

el encuentro

encantado por esta extraña proximidad
Extrañeza, misterio y delicia…
como si de la negrura oscilante
de alguna mascarada en cámara lenta
por el tenue puente vinieras.
Y la noche fluía, y el silencio flotaba
en sus arroyos satinados
ese perfil de lobo en la negra máscara
y esos tiernos labios tuyos.
Y bajo el castaño, por el canal
pasaste tu anzuelo de reojo.
¿Qué comprendió mi corazón en ti,
cómo me moviste de esta forma?
En tu ternura momentánea
o en el contorno oscilante de tus hombros,
¿advertí un bosquejo pálido
de otros — irrevocables— encuentros?
¿Acaso una romántica piedad
te llevó a entender
lo que dejara temblando a esa flecha
que ahora se incrusta en mis palabras?
No sé nada. Curiosamente
el verso vibra, y en él, la flecha…
¿Tal vez tú, todavía sin nombre, eras
la genuina, la esperada?
Pero no bien apareció el dolor
logró perturbar nuestra hora estrellada.
Regresó a la noche la fisura gemela
de tus ojos, ojos sin alumbrar.
¿Por cuánto? ¿Por siempre? Por lo pronto
sigo andando, queriendo escuchar
la revolución de estrellas sobre nuestro encuentro
por si tú ya fueras mi destino…
Extrañeza, misterio y delicia,
como de una súplica distante.
Mi corazón debe seguir andando.
Excepto si tú ya fueras mi destino…

Vladimir Nabokov