miércoles, octubre 12, 2016

Victor Manuel soy un corazon tendido al sol

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Aunque soy un pobre diablo
casi siempre digo la verdad
como fuego abrasador
siempre quise ser el que no soy
no transcurre el tiempo junto a ti
no existe el reloj
no tiene sentido entre tú y yo.

Aunque soy un pobre diablo
se despierta el día y echo a andar
invencible de moral
que difícil es buscar la paz
convivir venciendo a los demás
nuestra sociedad
es un buen proyecto para el mal.

Dejo sangre en el papel
y todo lo que escribo al día siguiente rompería
si no fuera porque creo en ti
a pesar de todo tú me haces vivir
me haces escribir dejando el rastro de mi alma
y cada verso es un girón de piel
soy un corazón tendido al sol.

Aunque soy un pobre diablo
sé dos o tres cosas nada más
sé con quién no debo andar
también se guardar fidelidad
sé quién son amigos de verdad
sé bien donde están
nunca piden nada y siempre dan

Dejo sangre en el papel
y todo lo que escribo al día siguiente rompería
si no fuera porque creo en ti
a pesar de todo tú me haces vivir
me haces escribir dejando el rastro de mi alma
y cada verso es un girón de piel
soy un corazón tendido al sol.

lunes, octubre 03, 2016

y ahora me voy

Me voy.
Os dejo mi silla
y me voy.
No hay bastantes zapatos para todos
y me voy a los surcos.
Me encontraréis mañana
en la avena
y en la rumia del buey
dando vuelta a la ronda.
Seguidme la pista, detectives,
seguidme la pista como Hamlet al César.
Anotad:
El poeta murió.
El poeta fue enterrado,
el poeta se transformó en estiércol,
el estiércol abonó la avena,
la avena se la comió el buey,
el buey fue sacrificado, con su piel labraron el cuero,
del cuero salieron los zapatos…
Y con estos zapatos en que se ha convertido el poeta
¿hasta cuándo -yo pregunto, detectives-
hasta cuándo seguirá negociando
el traficante de calzado?

¿Por qué no hay ya zapatos para todos?
                                                                León Felipe

martes, septiembre 20, 2016

Buscar

Buscar no es un verbo sino un vértigo
No indica acción. No quiere decir ir al encuentro
de alguien sino yacer porque alguien
no viene.

                                        Alejandra Pizarnik

martes, septiembre 13, 2016

A una espada en York Minster

En su hierro perdura el hombre fuerte,
hoy polvo de planeta, que en las guerras
de ásperos mares y arrasadas tierras 
lo esgrimió, vano al fin, contra la muerte.
Vana también la muerte. Aquí está el hombre
blanco y feral que de Noruega vino,
urgido por el épico destino;
su espada es hoy su símbolo y su nombre.
Pese a la larga muerte y su destierro,
la mano atroz sigue oprimiendo el hierro
y soy sombra en la sombra ante el guerrero
cuya sombra está aquí. Soy un instante
y el instante ceniza, no diamante,
y sólo lo pasado es verdadero.
                                                    JL Borges

miércoles, septiembre 07, 2016

HERE I GO AGAIN - Whitesnake (live in London 2006)

Llega el lector adecuado y asistimos a una resurrección del mundo, Jorge Luis Borges

Creo que Emerson escribió en alguna parte que una biblioteca es una especie de caverna mágica llena de difuntos. Y esos difuntos pueden renacer, pueden ser devueltos a la vida cuando abrimos sus páginas.
Hablando del obispo Berkeley, me acuerdo de que escribió que el sabor de la manzana no está en la manzana misma –la manzana no posee sabor en sí misma- ni en la boca del que se la come. Exige un contacto entre ambas. Lo mismo pasa con un libro o una colección de libros, con una biblioteca. Pues ¿qué es un libro en sí mismo? Un libro es un objeto físico en un mundo de objetos físicos. Es un conjunto de símbolos muertos. Y entonces llega el lector adecuado, y las palabras –o mejor, la poesía que ocultan las palabras, pues las palabras solas son meros símbolos- surgen a la vida, y asistimos a una resurrección del mundo.
Jorge Luis Borges
El enigma de la poesía
Conferencia pronunciada en la Universidad de Harvard
Curso 1967-1968

Por eso Cervantes escribió el Quijote

Don Quijote:
te siguen rondando los vientos,
llegan y están ahí.
Furiosos, indolentes o apacibles
soplan cerca de ti.
Si cada nube -la dorada,
la gris, la que fue- vuelve en el espacio
alterada y siempre la misma,
¿no es para celebrarlo?
Un policía no es un ángel.
Pregunta a la nube y al viento
por qué no siempre el conocido
es el amigo bueno.
Hay mucha cara conocida
vagando por el orbe.
Por eso
Cervantes escribió el Quijote.
Hermann Hesse
Pequeñas alegrías, 1956