Quizás te diga un día que dejé de quererte,
aunque siga queriéndote más allá de la muerte;
y acaso no comprendas, en esa despedida,
que, aunque el amor nos une, nos separa la vida.
Quizás te diga un día que se me fue el amor,
y cerraré los ojos para amarte mejor,
porque el amor nos ciega, pero, vivos o muertos,
nuestros ojos cerrados ven más que estando abiertos.
Quizás te diga un día que dejé de quererte,
aunque siga queriéndote más allá de la muerte;
y acaso no comprendas, en esa despedida,
que nos quedamos juntos para toda la vida.
José Ángel Buesa
jueves, noviembre 16, 2017
martes, noviembre 14, 2017
Escribiré de ti
Escribiré de ti,
de cómo nos tomamos de la mano
y también el té,
de nuestros latidos del corazón
bailan lento en la sala de espera de nuestra paciencia,
de cómo vamos a subir interminables tejados resplandecientes
inhalando puestas de sol
y pintando nuestro propio fuego
contra las nubes.
de cómo nos tomamos de la mano
y también el té,
de nuestros latidos del corazón
bailan lento en la sala de espera de nuestra paciencia,
de cómo vamos a subir interminables tejados resplandecientes
inhalando puestas de sol
y pintando nuestro propio fuego
contra las nubes.
Escribiré de ti,
de cómo voy a envolver el cielo a tu alrededor
para besar las estrellas en tu piel,
dejando marcas en tu cuello,
hematomas en los muslos
y pequeñas notas de amor con mi lengua
en el techo de tu boca.
de cómo voy a envolver el cielo a tu alrededor
para besar las estrellas en tu piel,
dejando marcas en tu cuello,
hematomas en los muslos
y pequeñas notas de amor con mi lengua
en el techo de tu boca.
Escribiré de ti,
de cuando mis dedos
se enreden en tu cabello,
de cuando pongo nuestra canción
para bailar juntos,
escribiré de ti para poder llamarlo poesía.
de cuando mis dedos
se enreden en tu cabello,
de cuando pongo nuestra canción
para bailar juntos,
escribiré de ti para poder llamarlo poesía.
Ron Israel
domingo, noviembre 12, 2017
Hoy te he soñado
Hoy te he soñado,
has aparecido así, sin más
en las puertas de mis sueños
y rayando en la perfección
con tu mirada en la mía,
nuestro refugio cuando todo parece venirse abajo
has aparecido así, sin más
en las puertas de mis sueños
y rayando en la perfección
con tu mirada en la mía,
nuestro refugio cuando todo parece venirse abajo
Tu boca, es un rincón oscuro de París
Tu espalda, una alfombra junto a la chimenea
Tus dedos declaran miles de guerras
mientras tus piernas bajan los impuestos
Así te he soñado,
Tu espalda, una alfombra junto a la chimenea
Tus dedos declaran miles de guerras
mientras tus piernas bajan los impuestos
Así te he soñado,
Hoy te he soñado,
con tus caderas como carreteras de montañas
Tu sonrisa descentraba mis alegrías más profundas
y tu cabello hacía silenciar los sonidos del mar
Sin lugar a dudas me estabas saludando en mis sueños
con tus caderas como carreteras de montañas
Tu sonrisa descentraba mis alegrías más profundas
y tu cabello hacía silenciar los sonidos del mar
Sin lugar a dudas me estabas saludando en mis sueños
Hoy te he soñado,
has aparecido bailando sin música,
bailando libre en mis pensamientos
por encima de mi canto
Y yo te observo desde abajo
me siento tan diminuto como un niño
observando por primera vez un avión por el cielo,
muy pequeño y sin embargo,
maravillosamente afortunado
has aparecido bailando sin música,
bailando libre en mis pensamientos
por encima de mi canto
Y yo te observo desde abajo
me siento tan diminuto como un niño
observando por primera vez un avión por el cielo,
muy pequeño y sin embargo,
maravillosamente afortunado
Hoy te he soñado,
pero después, después he abierto mis ojos
y has aparecido allí, a un suspiro de distancia
y cuando pensaba que era imposible mejorar mi sueño,
te he visto amanecer junto a mí,
con tus ojos como mi sol de horizonte
RON ISRAEL
pero después, después he abierto mis ojos
y has aparecido allí, a un suspiro de distancia
y cuando pensaba que era imposible mejorar mi sueño,
te he visto amanecer junto a mí,
con tus ojos como mi sol de horizonte
RON ISRAEL
POSESIÓN DEL AYER
"Sé que he perdido tantas cosas que no podría contarlas y que esas perdiciones, ahora, son lo que es mío. Sé que he perdido el amarillo y el negro y pienso en esos imposibles colores como no piensan los que ven. Mi padre ha muerto y está siempre a mi lado. Cuando quiero escandir versos de Swinburne, lo hago, me dicen, con su voz. Sólo el que ha muerto es nuestro, sólo es nuestro lo que perdimos. Illón fue, pero Illón perdura en el haxámetro que la plañe. Israel fue cuando era una antigua nostalgia. Todo poema, con el tiempo, es una elegía. Nuestras son las mujeres que nos dejaron, ya no sujetos a la víspera, que es zozobra, y a las alarmas y terrores de la esperanza. No hay otros paraísos que los paraísos perdidos.”
*Jorge Luis Borges.
sábado, noviembre 11, 2017
el poeta ebrio
El poeta ebrio llama a medianoche
sólo para decir que me ama tanto que me odia
Jura que en venganza le hará el amor a todas mis amigas
Insiste en que me ama aunque yo no lo quiera
Le digo que así son estas cosas del amor
uno suele dejar el corazón en el lugar equivocado
Hablamos entonces de que yo amo a alguien
Me pregunta el nombre se lo digo despacio
le da risa dice que es un nombre de chiste
le digo que le ponga cualquier nombre
el nombre no importa
pues aquél ya no me ama
aunque cada día yo
la poeta ebria llame a medianoche
para gritarle a quien me quita el sueño
aquella hermosa frase de otro amigo poeta
Te amo, con todo el odio del siglo que me toca
y el poeta ebrio llora
me pregunta porqué le hago esto
y de nuevo respondo
que así son estas cosas del amor
uno deja el corazón en el lugar equivocado
Entonces lloramos los dos.
Irma Pineda
sólo para decir que me ama tanto que me odia
Jura que en venganza le hará el amor a todas mis amigas
Insiste en que me ama aunque yo no lo quiera
Le digo que así son estas cosas del amor
uno suele dejar el corazón en el lugar equivocado
Hablamos entonces de que yo amo a alguien
Me pregunta el nombre se lo digo despacio
le da risa dice que es un nombre de chiste
le digo que le ponga cualquier nombre
el nombre no importa
pues aquél ya no me ama
aunque cada día yo
la poeta ebria llame a medianoche
para gritarle a quien me quita el sueño
aquella hermosa frase de otro amigo poeta
Te amo, con todo el odio del siglo que me toca
y el poeta ebrio llora
me pregunta porqué le hago esto
y de nuevo respondo
que así son estas cosas del amor
uno deja el corazón en el lugar equivocado
Entonces lloramos los dos.
Irma Pineda
martes, octubre 31, 2017
No te rindas
No te rindas, aun estas a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.
Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.
Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos,
No te rindas por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque cada día es un comienzo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estas sola,
porque yo te quiero.
Mario Benedetti
sábado, octubre 21, 2017
estrategia
Mi
estrategia es la más peligrosa
porque es la
más ingenua,
estúpidamente
inocente, transparente, suicida,
la que
termina mal.
Lo di todo
de una vez,
creí que
eras tu
porque te
conocí,
me mostraste
quien eras
te vi más
allá y me llegó la noche
Mi estrategia
es la más dolorosa
porque sé el
costo de perderte,
y te
perderé, un vez más,
una canción
desafinada,
sal en la
herida
Mi
estrategia pagará el precio más alto,
La leche se
derrama frente a mis ojos,
vuelvo al
transitar el mismo camino,
la locura a
flor de piel,
el corazón
delator,
terco,
condenado a
repetir el mismo error
una y otra
vez,
ciego,
ves lo que no
lo es
no aprendes
a perder
siempre
atravesando la puerta de Tannhäuser
y todos
estos momentos se perderán en el tiempo
como
lágrimas en la lluviaprimer beso (que no fue)
Iba a ser el
día menos pensando,
gris y por la tarde,
sin aviso
Iba a
sorprenderme ese sentimiento profundo
que produce la alegría contenida en la mirada
que precede
al primer beso
Iba a sentir
por primera vez
la cercanía
y la calidez de tu aliento,
la humedad de
tu alma
de tu
profundidad
de tu
interior
de tu ser
de lo más
tuyo
Iba a
palpar tus labios,
tu lengua
tu boca,
la que
sonríe
la que habla
Tu boca que
eres tú
y que iba a
ser yo,
que íbamos a
ser uno
por un
instante
Iba a cerrar
los ojos por ti,
acariciar tu
cabello
sostener tu
cabeza
y acariciar
tu mejilla para constatar que estabas ahí
Iba abrir los ojos y ver que no era un sueño
y mirarte
y sonreír
y volver a
cerrar los ojos
y sentir tu
nariz
tu
respiración
tus labios
tu lengua
tu calidez
tu aliento
tu corazón
tus manos
tú
toda tú
todo tu ser
todo tu cuerpo en
cadencia
en
movimiento
en urgencia
como si
fuera la última vez
como si el
mundo se fuera acabar
Iba a haber
miradas y sonrisas
para volver
a comenzar
y volver a cerrar los
ojos
Iba a haber
cercanía,
necesidad de
perpetuar ese momento,
fugacidad y
eternidad en un instante
Iba a quedar un recuerdo para siempre
dulce y
amargo
cálido y
frío
porque solo
hay una primera vez
y el sabor que
se iba a probar, nunca se llegaría a olvidar
y rondaría el
recuerdo
iba a tener un primer beso que duraría para siempre
Nos íbamos a
regalar hasta el último soplo de nuestros corazones
mientras
durara ese beso
que quizá iba a ser el primero,
el último,
el único.
No fue ninguno
que quizá iba a ser el primero,
el último,
el único.
No fue ninguno
Nunca te tendré tan cerca
Tan adentro
Tan húmeda
Tan cálidaIba,
que hermoso hubiese sido conjugar este verbo en tiempo presente indicativo y en primera persona y no en primera o tercera persona de singular de pretérito imperfecto en modo indicativo
Cambridge
Nueva Inglaterra y la mañana.
Doblo por Craigie.
Pienso (yo lo he pensado)
que el nombre Craigie es escocés
y que la palabra crag es de origen celta.
Pienso (ya lo he pensado)
que en este invierno están los antiguos inviernos
de quienes dejaron escrito
que el camino esta prefijado
y que ya somos del Amor o del Fuego.
La nieve y la mañana y los muros rojos
pueden ser formas de la dicha,
pero yo vengo de otras ciudades
donde los colores son pálidos
y en las que una mujer, al caer la tarde,
regará las plantas del patio.
Alzo los ojos y los pierdo en el ubicuo azul.
Más allá están los árboles de Longfellow
y el dormido río incesante.
Nadie en las calles, pero no es un domingo.
No es un lunes,
el día que nos depara la ilusión de empezar.
No es un martes,
el día que preside el planeta rojo.
No es un miércoles,
el día de aquel dios de los laberintos
que en el Norte fue Odin.
No es jueves,
el día que ya se resigna al domingo.
No es un viernes,
el día regido por la divinidad que en las selvas
entreteje los cuerpos de los amantes.
No es un sábado.
No está en el tiempo sucesivo
sino en los reinos espectrales de la memoria.
Como en los sueños
detrás de las altas puertas no hay nada,
ni siquiera el vacío.
Como en los sueños,
detrás del rostro que nos mira no hay nadie.
Anverso sin reverso,
moneda de una sola cara, las cosas.
Esas miserias son los bienes
que el precipitado tiempo nos deja.
Somos nuestra memoria,
somos ese quimérico museo de formas inconstantes,
ese montón de espejos rotos.
Jorge Luis Borges
Doblo por Craigie.
Pienso (yo lo he pensado)
que el nombre Craigie es escocés
y que la palabra crag es de origen celta.
Pienso (ya lo he pensado)
que en este invierno están los antiguos inviernos
de quienes dejaron escrito
que el camino esta prefijado
y que ya somos del Amor o del Fuego.
La nieve y la mañana y los muros rojos
pueden ser formas de la dicha,
pero yo vengo de otras ciudades
donde los colores son pálidos
y en las que una mujer, al caer la tarde,
regará las plantas del patio.
Alzo los ojos y los pierdo en el ubicuo azul.
Más allá están los árboles de Longfellow
y el dormido río incesante.
Nadie en las calles, pero no es un domingo.
No es un lunes,
el día que nos depara la ilusión de empezar.
No es un martes,
el día que preside el planeta rojo.
No es un miércoles,
el día de aquel dios de los laberintos
que en el Norte fue Odin.
No es jueves,
el día que ya se resigna al domingo.
No es un viernes,
el día regido por la divinidad que en las selvas
entreteje los cuerpos de los amantes.
No es un sábado.
No está en el tiempo sucesivo
sino en los reinos espectrales de la memoria.
Como en los sueños
detrás de las altas puertas no hay nada,
ni siquiera el vacío.
Como en los sueños,
detrás del rostro que nos mira no hay nadie.
Anverso sin reverso,
moneda de una sola cara, las cosas.
Esas miserias son los bienes
que el precipitado tiempo nos deja.
Somos nuestra memoria,
somos ese quimérico museo de formas inconstantes,
ese montón de espejos rotos.
Jorge Luis Borges
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