"Fuiste magia. La felicidad me bailaba entre los dedos solo con tocar tu piel. Si me abrazabas, me recorría un océano que bajaba, y que subía, hasta mi corazón rompeolas. Cada beso tuyo llegó para habitar mi memoria y echar a los malos recuerdos. Tu peso exacto sobre mí me curaba el vacío de cien vidas. Sabías los secretos de las palabras, cuáles habían nacido para ser música o poesía. Y cuando tú sonreías (qué no daría por volver a mirar tu sonrisa), se deshacían las tormentas, cambiaban de dirección las bandadas de pájaros y reverdecían pasiones marchitas. Eras magia.
Sin trucos; o tal vez fuera cosa del amor, que gusta de volar sobre toda ley razonable, gravedad o distancias, y prefiere jugar a los pequeños milagros contra la normalidad de los días. Y todo aquello era magia.
Y quise escribirlo para que algún día lo supieras; que de verdad te amé, y que en cada segundo que pasamos juntos, yo podía notar que estabas, que estás, hecho de pura magia".
Irela Perea
* Incluido en el libro "El amor y las leyes de Newton",
jueves, noviembre 16, 2017
a mí
Los más oscuros estremecimientos a mí
entre las extremidades de la noche
los abandonos que crepitan
cuanto vino a mí acompañado
por los espejismos del deseo
lo enteramente terso en la penumbra
las crecidas menores ya con luna
aunque el ensueño ulule entre mandíbulas transitorias
las teclas que nos tocan hasta el hueso del grito
los caminos perdidos que se encuentran
bajo el follaje del llanto de la tierra
la esperanza que espera los trámites del trance
por mucho que se apoye en las coyunturas de lo fortuito
a mí a mí la plena íntegra bella a mí hórrida vida
Oliverio Girondo
entre las extremidades de la noche
los abandonos que crepitan
cuanto vino a mí acompañado
por los espejismos del deseo
lo enteramente terso en la penumbra
las crecidas menores ya con luna
aunque el ensueño ulule entre mandíbulas transitorias
las teclas que nos tocan hasta el hueso del grito
los caminos perdidos que se encuentran
bajo el follaje del llanto de la tierra
la esperanza que espera los trámites del trance
por mucho que se apoye en las coyunturas de lo fortuito
a mí a mí la plena íntegra bella a mí hórrida vida
Oliverio Girondo
Y, sin embargo, amor, a través de las lágrimas...
Y, sin embargo, amor, a través de las lágrimas,
yo sabía que al fin iba a quedarme
desnudo en la ribera de la risa.
Aquí,
hoy,
digo:
siempre recordaré tu desnudez entre mis manos,
tu olor a disfrutada madera de sándalo
clavada junto al sol de la mañana;
tu risa de muchacha,
o de arroyo,
o de pájaro;
tus manos largas y amantes
como un lirio traidor a tus antiguos colores;
tu voz,
tus ojos,
lo de abarcable en ti que entre mis pasos
pensaba sostener con las palabras.
Pero ya no habrá tiempo de llorar.
ha terminado
la hora de la ceniza para mi corazón:
Hace frío sin ti,
pero se vive.
Roque Dalton
Quizá
Quizás te diga un día que dejé de quererte,
aunque siga queriéndote más allá de la muerte;
y acaso no comprendas, en esa despedida,
que, aunque el amor nos une, nos separa la vida.
Quizás te diga un día que se me fue el amor,
y cerraré los ojos para amarte mejor,
porque el amor nos ciega, pero, vivos o muertos,
nuestros ojos cerrados ven más que estando abiertos.
Quizás te diga un día que dejé de quererte,
aunque siga queriéndote más allá de la muerte;
y acaso no comprendas, en esa despedida,
que nos quedamos juntos para toda la vida.
José Ángel Buesa
aunque siga queriéndote más allá de la muerte;
y acaso no comprendas, en esa despedida,
que, aunque el amor nos une, nos separa la vida.
Quizás te diga un día que se me fue el amor,
y cerraré los ojos para amarte mejor,
porque el amor nos ciega, pero, vivos o muertos,
nuestros ojos cerrados ven más que estando abiertos.
Quizás te diga un día que dejé de quererte,
aunque siga queriéndote más allá de la muerte;
y acaso no comprendas, en esa despedida,
que nos quedamos juntos para toda la vida.
José Ángel Buesa
martes, noviembre 14, 2017
Escribiré de ti
Escribiré de ti,
de cómo nos tomamos de la mano
y también el té,
de nuestros latidos del corazón
bailan lento en la sala de espera de nuestra paciencia,
de cómo vamos a subir interminables tejados resplandecientes
inhalando puestas de sol
y pintando nuestro propio fuego
contra las nubes.
de cómo nos tomamos de la mano
y también el té,
de nuestros latidos del corazón
bailan lento en la sala de espera de nuestra paciencia,
de cómo vamos a subir interminables tejados resplandecientes
inhalando puestas de sol
y pintando nuestro propio fuego
contra las nubes.
Escribiré de ti,
de cómo voy a envolver el cielo a tu alrededor
para besar las estrellas en tu piel,
dejando marcas en tu cuello,
hematomas en los muslos
y pequeñas notas de amor con mi lengua
en el techo de tu boca.
de cómo voy a envolver el cielo a tu alrededor
para besar las estrellas en tu piel,
dejando marcas en tu cuello,
hematomas en los muslos
y pequeñas notas de amor con mi lengua
en el techo de tu boca.
Escribiré de ti,
de cuando mis dedos
se enreden en tu cabello,
de cuando pongo nuestra canción
para bailar juntos,
escribiré de ti para poder llamarlo poesía.
de cuando mis dedos
se enreden en tu cabello,
de cuando pongo nuestra canción
para bailar juntos,
escribiré de ti para poder llamarlo poesía.
Ron Israel
domingo, noviembre 12, 2017
Hoy te he soñado
Hoy te he soñado,
has aparecido así, sin más
en las puertas de mis sueños
y rayando en la perfección
con tu mirada en la mía,
nuestro refugio cuando todo parece venirse abajo
has aparecido así, sin más
en las puertas de mis sueños
y rayando en la perfección
con tu mirada en la mía,
nuestro refugio cuando todo parece venirse abajo
Tu boca, es un rincón oscuro de París
Tu espalda, una alfombra junto a la chimenea
Tus dedos declaran miles de guerras
mientras tus piernas bajan los impuestos
Así te he soñado,
Tu espalda, una alfombra junto a la chimenea
Tus dedos declaran miles de guerras
mientras tus piernas bajan los impuestos
Así te he soñado,
Hoy te he soñado,
con tus caderas como carreteras de montañas
Tu sonrisa descentraba mis alegrías más profundas
y tu cabello hacía silenciar los sonidos del mar
Sin lugar a dudas me estabas saludando en mis sueños
con tus caderas como carreteras de montañas
Tu sonrisa descentraba mis alegrías más profundas
y tu cabello hacía silenciar los sonidos del mar
Sin lugar a dudas me estabas saludando en mis sueños
Hoy te he soñado,
has aparecido bailando sin música,
bailando libre en mis pensamientos
por encima de mi canto
Y yo te observo desde abajo
me siento tan diminuto como un niño
observando por primera vez un avión por el cielo,
muy pequeño y sin embargo,
maravillosamente afortunado
has aparecido bailando sin música,
bailando libre en mis pensamientos
por encima de mi canto
Y yo te observo desde abajo
me siento tan diminuto como un niño
observando por primera vez un avión por el cielo,
muy pequeño y sin embargo,
maravillosamente afortunado
Hoy te he soñado,
pero después, después he abierto mis ojos
y has aparecido allí, a un suspiro de distancia
y cuando pensaba que era imposible mejorar mi sueño,
te he visto amanecer junto a mí,
con tus ojos como mi sol de horizonte
RON ISRAEL
pero después, después he abierto mis ojos
y has aparecido allí, a un suspiro de distancia
y cuando pensaba que era imposible mejorar mi sueño,
te he visto amanecer junto a mí,
con tus ojos como mi sol de horizonte
RON ISRAEL
POSESIÓN DEL AYER
"Sé que he perdido tantas cosas que no podría contarlas y que esas perdiciones, ahora, son lo que es mío. Sé que he perdido el amarillo y el negro y pienso en esos imposibles colores como no piensan los que ven. Mi padre ha muerto y está siempre a mi lado. Cuando quiero escandir versos de Swinburne, lo hago, me dicen, con su voz. Sólo el que ha muerto es nuestro, sólo es nuestro lo que perdimos. Illón fue, pero Illón perdura en el haxámetro que la plañe. Israel fue cuando era una antigua nostalgia. Todo poema, con el tiempo, es una elegía. Nuestras son las mujeres que nos dejaron, ya no sujetos a la víspera, que es zozobra, y a las alarmas y terrores de la esperanza. No hay otros paraísos que los paraísos perdidos.”
*Jorge Luis Borges.
sábado, noviembre 11, 2017
el poeta ebrio
El poeta ebrio llama a medianoche
sólo para decir que me ama tanto que me odia
Jura que en venganza le hará el amor a todas mis amigas
Insiste en que me ama aunque yo no lo quiera
Le digo que así son estas cosas del amor
uno suele dejar el corazón en el lugar equivocado
Hablamos entonces de que yo amo a alguien
Me pregunta el nombre se lo digo despacio
le da risa dice que es un nombre de chiste
le digo que le ponga cualquier nombre
el nombre no importa
pues aquél ya no me ama
aunque cada día yo
la poeta ebria llame a medianoche
para gritarle a quien me quita el sueño
aquella hermosa frase de otro amigo poeta
Te amo, con todo el odio del siglo que me toca
y el poeta ebrio llora
me pregunta porqué le hago esto
y de nuevo respondo
que así son estas cosas del amor
uno deja el corazón en el lugar equivocado
Entonces lloramos los dos.
Irma Pineda
sólo para decir que me ama tanto que me odia
Jura que en venganza le hará el amor a todas mis amigas
Insiste en que me ama aunque yo no lo quiera
Le digo que así son estas cosas del amor
uno suele dejar el corazón en el lugar equivocado
Hablamos entonces de que yo amo a alguien
Me pregunta el nombre se lo digo despacio
le da risa dice que es un nombre de chiste
le digo que le ponga cualquier nombre
el nombre no importa
pues aquél ya no me ama
aunque cada día yo
la poeta ebria llame a medianoche
para gritarle a quien me quita el sueño
aquella hermosa frase de otro amigo poeta
Te amo, con todo el odio del siglo que me toca
y el poeta ebrio llora
me pregunta porqué le hago esto
y de nuevo respondo
que así son estas cosas del amor
uno deja el corazón en el lugar equivocado
Entonces lloramos los dos.
Irma Pineda
martes, octubre 31, 2017
No te rindas
No te rindas, aun estas a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.
Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.
Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos,
No te rindas por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque cada día es un comienzo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estas sola,
porque yo te quiero.
Mario Benedetti
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