viernes, julio 20, 2018
lunes, julio 09, 2018
viernes, junio 15, 2018
Santiago Feliu - Gunila, Marisa, Monica y Ofelita
Tú eres mi
amor aprendido,
mi presa
libre y divina,
mi pesadilla
enterrada,
mi forma de
hallarte conmigo.
Eres
paciencia sembrada,
mi decisión
sin pensarlo,
un caso
perdido y suicida,
un ángel colmando
mi vida.
Tú eres lo
que me traspasa,
lo que me
aparta de nuevo,
la situación
milagrosa
de la
mentira y el miedo.
El despertar
de mi rosa,
el
prescindir de la duda,
la
transparente bandera
que me
asencilla las cosas.
Tú eres lo
que no te sabes,
salto de
azul esperanza,
guerra
vencida con calma,
apocalipsis
del alma.
Salvoconducto
sagrado,
resurrección
fascinada,
iluminada
salida,
revolución
de mi vida.
De ser tan
tuya eres mía,
de tantas
noches con nadie,
eres tan de
todavía
como la
tarde y las calles.
Eres por lo
que no faltas,
eres amor
porque huyes,
por tanta
nada que pides,
eres por lo
que tú quieres.
Eres lo que
en mí para siempre.
domingo, junio 10, 2018
Fernando Delgadillo - Días de sombrillas
Me gustaban sus caricias y su pelo
y sus horas que eran mías,
y mis labios en su piel.
Y el aroma de ese perfume indiscreto
que acostumbraba en el cuello
donde tanto le busqué.
y sus horas que eran mías,
y mis labios en su piel.
Y el aroma de ese perfume indiscreto
que acostumbraba en el cuello
donde tanto le busqué.
Me gustaba su llegada y la esperaba
asomado a la ventana desde donde veo pasar
el vaivén de un mundo tan desconocido
que no sé si la he encontrado allí,
o quizá en otro lugar
el vaivén de un mundo tan desconocido
que no sé si la he encontrado allí,
o quizá en otro lugar
Me gustaban esas tardes y hallar en los parques
las bancas que les hacían lugar a unos novios,
y a los otros, que como nosotros,
también lo íbamos a intentar.
las bancas que les hacían lugar a unos novios,
y a los otros, que como nosotros,
también lo íbamos a intentar.
Me gustaban las bombillas, los días de sombrillas,
y tener su mano después,
Ay, y cómo me gustaba mirarla y besarla,
y poderla besar otra vez.
y tener su mano después,
Ay, y cómo me gustaba mirarla y besarla,
y poderla besar otra vez.
Me gustaba la llegada de las horas de llover.
Y me gustaban su prisa y cómo flotaban sus pies.
Y aunque a días sus imposibles me los contagiaba a mí
le conservo en la fotografía que no le devolví.
Y me gustaban su prisa y cómo flotaban sus pies.
Y aunque a días sus imposibles me los contagiaba a mí
le conservo en la fotografía que no le devolví.
Ella hoy vive donde aguardan mis recuerdos
y a otra, que es muy parecida, me ve con ojos de ayer
yo sé que ya no es la misma, pero entiendo,
que hay algunas ocasiones que me gustaría volver.
y a otra, que es muy parecida, me ve con ojos de ayer
yo sé que ya no es la misma, pero entiendo,
que hay algunas ocasiones que me gustaría volver.
lunes, junio 04, 2018
nota perdida
Hola mujer. Lo último que leí de ti fue “yo te confirmo”
Quiero decirte que a pesar de las circunstancias, de la
distancia, del tiempo que ya no nos pertenece, y del espacio que se ha limitado a
lo virtual, quiero que sepas que, aunque en la forma se refiere, nuestra rutina y
comunicación hayan variado, que la lógica, la conciencia y las nuevas
realidades hayan cobrado su precio –la
distancia- quiero decirte que extraño algo que siento perdí: tu persona. Lo que
fue, ahora solo habita el recuerdo, lo que será
ahora depende de circunstancias y distancias, de nuevas formas que aún
no descifro, de la bruma de la imposibilidad y la complejidad. Lo simple y
espontáneo quedaron relegados. Mientras
tanto somos dos bólidos, alejándonos, tú hacia Saturno y yo hacia el Sol.
Aunque ya no hablemos, aunque ya no nos veamos -como es de importante la mirada- y aunque la
sensación de lejanía comience a prevalecer, quiero decirte que sigo aquí… que de
mi depende el querer permanecer pero de
ti depende la toma de decisión de no quedare al margen del dolor o del temor.
Sigo a la espera de tu confirmación
domingo, junio 03, 2018
"No Se Me Culpe" - Edel Juárez
una mañana, quizá no lo recuerdes,
nací a la par de tu sonrisa, a la par
de tu mirada amorosa y amodorrada.
semidormida extendiste la mano,
peleaste un poco contra el enredo de sábanas,
y ahí estaba yo, naciendo.
aspirando por vez primera,
creciendo por segundo,
esperando los primeros alimentos.
completamente en blanco,
sin recuerdos, ni planes.
de tu mirada amorosa y amodorrada.
semidormida extendiste la mano,
peleaste un poco contra el enredo de sábanas,
y ahí estaba yo, naciendo.
aspirando por vez primera,
creciendo por segundo,
esperando los primeros alimentos.
completamente en blanco,
sin recuerdos, ni planes.
del primer roce con tus labios
aprendí todo lo necesario:
el habla, la coordinación, las emociones,
toda la música y los códigos,
siglos de historia, imágenes inevitablemente duras,
la emoción sin igual de lo más sencillo.
aprendí todo lo necesario:
el habla, la coordinación, las emociones,
toda la música y los códigos,
siglos de historia, imágenes inevitablemente duras,
la emoción sin igual de lo más sencillo.
¡que no se me culpe si me aficioné a nacer!
si buscaba, y a veces encontraba,
la manera de nacer dos o tres veces al día;
ahora en la sala, alguna vez -prematuro- en el coche.
nací tantas veces a tu lado que soy un pueblo entero,
cientos de yos que te recuerdan y agradecen,
que se confortan y abrazan,
víctimas de la última generación que te dejó partir.
si buscaba, y a veces encontraba,
la manera de nacer dos o tres veces al día;
ahora en la sala, alguna vez -prematuro- en el coche.
nací tantas veces a tu lado que soy un pueblo entero,
cientos de yos que te recuerdan y agradecen,
que se confortan y abrazan,
víctimas de la última generación que te dejó partir.
aunque tu no lo sepas
Como la luz de un sueño,
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo
iluminando
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos.
Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.
También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuanto te marchas.
Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento.
Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo
iluminando
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos.
Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.
También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuanto te marchas.
Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento.
Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.
Luis García Montero
jueves, mayo 17, 2018
El amor y lo que no lo es (fragmento) Marwan
"Estoy atrapado en tu cuerpo, en la eterna ansia que provocas, en los ruidos de ese objeto que se llama cama y se apellida contigo. Porque pienso en nosotros derribando a la tristeza en un colchón, y comprendo entonces que cada movimiento de una pareja haciendo el amor es un movimiento de la soledad hacia su casa, un pequeño milagro que nos aleja del tu y del yo, esas palabras que caminan separadas..." Marwan
miércoles, mayo 16, 2018
desde entonces he vivido buscando.
desde entonces he vivido buscando.
en nuestra primera vez hubo sangre,
llevo marcada la espalda desde entonces,
y el interior de los ojos y las palmas de las manos,
la lengua, el ombligo por dentro,
las piernas y el sueño.
¿pero qué puedo encontrar si estoy buscando?
uno jamás encuentra: es encontrado.
un buen día la vida te encuentra
y te invita a pasar a su casa vacía.
nada tiene la vida hasta que no llegas,
tú haces las plantas, las nubes, el vino,
tuyas son las risas que la alegran
-el eco de esas risas se vuelve luz y con las lágrimas lavan las alfombras-,
son parte de ti los muebles, la comida,
eres tú el invitado, el anfitrión, el personal de servicio.
tú decides cuántos muros serás y cuántos pisos.
eres tú, aunque no me lo creas, todas las ventanas en la
casa de la vida.
Edel Juárez
en nuestra primera vez hubo sangre,
llevo marcada la espalda desde entonces,
y el interior de los ojos y las palmas de las manos,
la lengua, el ombligo por dentro,
las piernas y el sueño.
¿pero qué puedo encontrar si estoy buscando?
uno jamás encuentra: es encontrado.
un buen día la vida te encuentra
y te invita a pasar a su casa vacía.
nada tiene la vida hasta que no llegas,
tú haces las plantas, las nubes, el vino,
tuyas son las risas que la alegran
-el eco de esas risas se vuelve luz y con las lágrimas lavan las alfombras-,
son parte de ti los muebles, la comida,
eres tú el invitado, el anfitrión, el personal de servicio.
tú decides cuántos muros serás y cuántos pisos.
eres tú, aunque no me lo creas, todas las ventanas en la
casa de la vida.
Edel Juárez
lunes, mayo 14, 2018
Espero curarme de ti
Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»).
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.
Jaime Sabines
sábado, mayo 05, 2018
Sicalipsis
Me
gustas con tu desfachatez,
porque eres capaz de quitarte los pantis como mejor
solución
y caminar libre en medio del tedio de la gente
y caminar libre en medio del tedio de la gente
Me
gustas orgásmica,
en un bus, un día en cualquier calle
Me
gustas toda tú,
en la sensualidad de tu
baile, porque es natural en ti
Me
gustan tus tacones rojos,
como única prenda, mientras te arqueas al hacer el amor
Me
gustan tus fantasías secretas,
que te
delatan y sonrojan
Me
gustas pervertida y voyeur,
consecuente con la flor de tu piel, que se oculta
entre tus pliegues más íntimos
Me
gusta ese erotismo que te cabalga cuando el viento golpea tu cabello
Me
gustas mojada, mientras lees un libro erótico
o cuando bebes agua por lo que ves y por lo que
sientes en un oscuro cinema
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