Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.
Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.
Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.
Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.
Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.
Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.
Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.
Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.
Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.
Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.
¿Te acuerdas del primero...? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenáronse de lágrimas tus ojos.
¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos... vibró un beso,
y qué viste después...? Sangre en mis labios.
Yo te enseñé a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.
Gabriela Mistral
jueves, agosto 16, 2018
martes, agosto 14, 2018
intimidad
Soñamos juntos
juntos despertamos
el tiempo hace o deshace
mientras tanto
no le importan tu sueño
ni mi sueño
somos torpes
o demasiado cautos
pensamos que no cae
esa gaviota
creemos que es eterno
este conjuro
que la batalla es nuestra
o de ninguno
juntos vivimos
sucumbimos juntos
pero esa destrucción
es una broma
un detalle una ráfaga
un vestigio
un abrirse y cerrarse
el paraíso
ya nuestra intimidad
es tan inmensa
que la muerte la esconde
en su vacío
quiero que me relates
el duelo que te callas
por mi parte te ofrezco
mi última confianza
estás sola
estoy solo
pero a veces
puede la soledad
ser una llama.
Mario Benedetti
juntos despertamos
el tiempo hace o deshace
mientras tanto
no le importan tu sueño
ni mi sueño
somos torpes
o demasiado cautos
pensamos que no cae
esa gaviota
creemos que es eterno
este conjuro
que la batalla es nuestra
o de ninguno
juntos vivimos
sucumbimos juntos
pero esa destrucción
es una broma
un detalle una ráfaga
un vestigio
un abrirse y cerrarse
el paraíso
ya nuestra intimidad
es tan inmensa
que la muerte la esconde
en su vacío
quiero que me relates
el duelo que te callas
por mi parte te ofrezco
mi última confianza
estás sola
estoy solo
pero a veces
puede la soledad
ser una llama.
Mario Benedetti
viernes, agosto 10, 2018
aceitunas
Tus piernas de tres a seis de la tarde
en la memoria de pronto me arden.
Y cuando quiero aliviar mi locura
sólo me calma comer aceitunas.
en la memoria de pronto me arden.
Y cuando quiero aliviar mi locura
sólo me calma comer aceitunas.
Una aceituna mordida
le ha vuelto la vida
a todo tu sabor.
Maravillado
respiro y siento tu olor.
le ha vuelto la vida
a todo tu sabor.
Maravillado
respiro y siento tu olor.
O yo deliro
o me corta tu filo
hasta el límite de la ilusión.
Como despacio
y alargo el espacio
entre el beso inicial
y el de adiós.
o me corta tu filo
hasta el límite de la ilusión.
Como despacio
y alargo el espacio
entre el beso inicial
y el de adiós.
Una aceituna mordida
le ha vuelto la vida
a todo tu sabor.
Maravillado
respiro y siento tu olor.
le ha vuelto la vida
a todo tu sabor.
Maravillado
respiro y siento tu olor.
Y aquí me tienes,
bien aferrado a la semilla,
cómo colgando de ti.
bien aferrado a la semilla,
cómo colgando de ti.
Sivio Rodriguez
El breve espacio en que no estás
Todavía quedan restos de humedad
Sus olores llenan ya mi soledad
En la cama su silueta
Se dibuja cual promesa
De llenar el breve espacio
En que no está
Sus olores llenan ya mi soledad
En la cama su silueta
Se dibuja cual promesa
De llenar el breve espacio
En que no está
Todavía yo no sé si volverá
Nadie sabe, al día siguiente, lo que hará
Rompe todos mis esquemas
No confiesa ni una pena
No me pide nada a cambio de lo que da
Nadie sabe, al día siguiente, lo que hará
Rompe todos mis esquemas
No confiesa ni una pena
No me pide nada a cambio de lo que da
Suele ser violenta y tierna
No habla de uniones eternas
Mas se entrega cual si hubiera
Sólo un día para amar
No comparte una reunión
Mas le gusta la canción
Que comprometa su pensar
No habla de uniones eternas
Mas se entrega cual si hubiera
Sólo un día para amar
No comparte una reunión
Mas le gusta la canción
Que comprometa su pensar
Todavía no pregunte «¿te quedarás?»
Temo mucho a la respuesta de un «jamás»
La prefiero compartida
Antes que vaciar mi vida
No es perfecta, mas se acerca
A lo que yo simplemente soñé
Temo mucho a la respuesta de un «jamás»
La prefiero compartida
Antes que vaciar mi vida
No es perfecta, mas se acerca
A lo que yo simplemente soñé
Suele ser violenta y tierna
No habla de uniones eternas
Mas se entrega cual si hubiera
Sólo un día para amar
No comparte una reunión
Mas le gusta la canción
Que comprometa su pensar
No habla de uniones eternas
Mas se entrega cual si hubiera
Sólo un día para amar
No comparte una reunión
Mas le gusta la canción
Que comprometa su pensar
Pablo Milanés
domingo, julio 29, 2018
El poeta y la felicidad (FRAGMENTO)
Cuando la felicidad pase de largo
no llores, Poeta,
canta.
René Dayre Abella
no llores, Poeta,
canta.
René Dayre Abella
viernes, julio 20, 2018
lunes, julio 09, 2018
viernes, junio 15, 2018
Santiago Feliu - Gunila, Marisa, Monica y Ofelita
Tú eres mi
amor aprendido,
mi presa
libre y divina,
mi pesadilla
enterrada,
mi forma de
hallarte conmigo.
Eres
paciencia sembrada,
mi decisión
sin pensarlo,
un caso
perdido y suicida,
un ángel colmando
mi vida.
Tú eres lo
que me traspasa,
lo que me
aparta de nuevo,
la situación
milagrosa
de la
mentira y el miedo.
El despertar
de mi rosa,
el
prescindir de la duda,
la
transparente bandera
que me
asencilla las cosas.
Tú eres lo
que no te sabes,
salto de
azul esperanza,
guerra
vencida con calma,
apocalipsis
del alma.
Salvoconducto
sagrado,
resurrección
fascinada,
iluminada
salida,
revolución
de mi vida.
De ser tan
tuya eres mía,
de tantas
noches con nadie,
eres tan de
todavía
como la
tarde y las calles.
Eres por lo
que no faltas,
eres amor
porque huyes,
por tanta
nada que pides,
eres por lo
que tú quieres.
Eres lo que
en mí para siempre.
domingo, junio 10, 2018
Fernando Delgadillo - Días de sombrillas
Me gustaban sus caricias y su pelo
y sus horas que eran mías,
y mis labios en su piel.
Y el aroma de ese perfume indiscreto
que acostumbraba en el cuello
donde tanto le busqué.
y sus horas que eran mías,
y mis labios en su piel.
Y el aroma de ese perfume indiscreto
que acostumbraba en el cuello
donde tanto le busqué.
Me gustaba su llegada y la esperaba
asomado a la ventana desde donde veo pasar
el vaivén de un mundo tan desconocido
que no sé si la he encontrado allí,
o quizá en otro lugar
el vaivén de un mundo tan desconocido
que no sé si la he encontrado allí,
o quizá en otro lugar
Me gustaban esas tardes y hallar en los parques
las bancas que les hacían lugar a unos novios,
y a los otros, que como nosotros,
también lo íbamos a intentar.
las bancas que les hacían lugar a unos novios,
y a los otros, que como nosotros,
también lo íbamos a intentar.
Me gustaban las bombillas, los días de sombrillas,
y tener su mano después,
Ay, y cómo me gustaba mirarla y besarla,
y poderla besar otra vez.
y tener su mano después,
Ay, y cómo me gustaba mirarla y besarla,
y poderla besar otra vez.
Me gustaba la llegada de las horas de llover.
Y me gustaban su prisa y cómo flotaban sus pies.
Y aunque a días sus imposibles me los contagiaba a mí
le conservo en la fotografía que no le devolví.
Y me gustaban su prisa y cómo flotaban sus pies.
Y aunque a días sus imposibles me los contagiaba a mí
le conservo en la fotografía que no le devolví.
Ella hoy vive donde aguardan mis recuerdos
y a otra, que es muy parecida, me ve con ojos de ayer
yo sé que ya no es la misma, pero entiendo,
que hay algunas ocasiones que me gustaría volver.
y a otra, que es muy parecida, me ve con ojos de ayer
yo sé que ya no es la misma, pero entiendo,
que hay algunas ocasiones que me gustaría volver.
lunes, junio 04, 2018
nota perdida
Hola mujer. Lo último que leí de ti fue “yo te confirmo”
Quiero decirte que a pesar de las circunstancias, de la
distancia, del tiempo que ya no nos pertenece, y del espacio que se ha limitado a
lo virtual, quiero que sepas que, aunque en la forma se refiere, nuestra rutina y
comunicación hayan variado, que la lógica, la conciencia y las nuevas
realidades hayan cobrado su precio –la
distancia- quiero decirte que extraño algo que siento perdí: tu persona. Lo que
fue, ahora solo habita el recuerdo, lo que será
ahora depende de circunstancias y distancias, de nuevas formas que aún
no descifro, de la bruma de la imposibilidad y la complejidad. Lo simple y
espontáneo quedaron relegados. Mientras
tanto somos dos bólidos, alejándonos, tú hacia Saturno y yo hacia el Sol.
Aunque ya no hablemos, aunque ya no nos veamos -como es de importante la mirada- y aunque la
sensación de lejanía comience a prevalecer, quiero decirte que sigo aquí… que de
mi depende el querer permanecer pero de
ti depende la toma de decisión de no quedare al margen del dolor o del temor.
Sigo a la espera de tu confirmación
domingo, junio 03, 2018
"No Se Me Culpe" - Edel Juárez
una mañana, quizá no lo recuerdes,
nací a la par de tu sonrisa, a la par
de tu mirada amorosa y amodorrada.
semidormida extendiste la mano,
peleaste un poco contra el enredo de sábanas,
y ahí estaba yo, naciendo.
aspirando por vez primera,
creciendo por segundo,
esperando los primeros alimentos.
completamente en blanco,
sin recuerdos, ni planes.
de tu mirada amorosa y amodorrada.
semidormida extendiste la mano,
peleaste un poco contra el enredo de sábanas,
y ahí estaba yo, naciendo.
aspirando por vez primera,
creciendo por segundo,
esperando los primeros alimentos.
completamente en blanco,
sin recuerdos, ni planes.
del primer roce con tus labios
aprendí todo lo necesario:
el habla, la coordinación, las emociones,
toda la música y los códigos,
siglos de historia, imágenes inevitablemente duras,
la emoción sin igual de lo más sencillo.
aprendí todo lo necesario:
el habla, la coordinación, las emociones,
toda la música y los códigos,
siglos de historia, imágenes inevitablemente duras,
la emoción sin igual de lo más sencillo.
¡que no se me culpe si me aficioné a nacer!
si buscaba, y a veces encontraba,
la manera de nacer dos o tres veces al día;
ahora en la sala, alguna vez -prematuro- en el coche.
nací tantas veces a tu lado que soy un pueblo entero,
cientos de yos que te recuerdan y agradecen,
que se confortan y abrazan,
víctimas de la última generación que te dejó partir.
si buscaba, y a veces encontraba,
la manera de nacer dos o tres veces al día;
ahora en la sala, alguna vez -prematuro- en el coche.
nací tantas veces a tu lado que soy un pueblo entero,
cientos de yos que te recuerdan y agradecen,
que se confortan y abrazan,
víctimas de la última generación que te dejó partir.
aunque tu no lo sepas
Como la luz de un sueño,
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo
iluminando
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos.
Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.
También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuanto te marchas.
Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento.
Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo
iluminando
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos.
Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.
También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuanto te marchas.
Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento.
Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.
Luis García Montero
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