Doblo la página del día,
escribo lo que me dicta el movimiento de tus pestañas.
Mis manos
abren las cortinas de tu ser te visten con otra desnudez descubren los cuerpos de tu cuerpo Mis manos inventan otro cuerpo a tu cuerpo.
Entro en ti,
veracidad de la tiniebla. Quiero las evidencias de lo oscuro, beber el vino negro: toma mis ojos y reviéntalos.
Una gota de noche
sobre la punta de tus senos: enigmas del clavel.
Al cerrar los ojos
los abro dentro de tus ojos.
En su lecho granate
siempre está despierta y húmeda tu lengua.
Hay fuentes
en el jardín de tus arterias.
Con una máscara de sangre
atravieso tu pensamiento en blanco: desmemoria me guía hacia el reverso de la vida.
Octavio Paz
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jueves, septiembre 28, 2017
domingo, septiembre 24, 2017
martes, septiembre 05, 2017
[LO SIENTO, AMOR, PERO NO...]
Lo siento, amor, pero no, no son flores,
rosas no son, ni crespos crisantemos,
son versos que imaginan que me amas,
versos sin más, tontos como las lágrimas.
Lo siento, amor, no son flores, tampoco
claros diamantes ni piedras de color
para entibiarse con tu dulce calor;
son versos que a tu paso voy sembrando.
Los voy robando a esa punzante pena,
pena por ti que siempre hacia la noche,
no importa dónde esté, festivo el rostro,
se hinca en mi ser y lo hace estremecerse…
Ah si pudieran, tan pronto como se hacen,
huir de mi cabeza hacia tu corazón…
Paul Valéry
rosas no son, ni crespos crisantemos,
son versos que imaginan que me amas,
versos sin más, tontos como las lágrimas.
Lo siento, amor, no son flores, tampoco
claros diamantes ni piedras de color
para entibiarse con tu dulce calor;
son versos que a tu paso voy sembrando.
Los voy robando a esa punzante pena,
pena por ti que siempre hacia la noche,
no importa dónde esté, festivo el rostro,
se hinca en mi ser y lo hace estremecerse…
Ah si pudieran, tan pronto como se hacen,
huir de mi cabeza hacia tu corazón…
Paul Valéry
sábado, septiembre 02, 2017
SOBRE UN LIBRO DE VERSOS
Dejaría en
el libro
este toda mi
alma.
Este libro
que ha visto
conmigo los
paisajes
y vivido
horas santas.
¡Qué pena de
los libros que nos llenan las manos
de rosas y
de estrellas
que se
esfuman y pasan!
¡Qué
tristeza tan honda es mirar los retablos
de dolores y
penas
que un
corazón levanta!
Ver pasar
los espectros de vidas que se borran,
Ver al
hombre desnudo
en Pegaso
sin alas,
Ver la Vida
y la Muerte,
la síntesis
del mundo,
que en
espacio profundo
se miran y
se abrazan.
Un libro de
poesías
es el Otoño
muerto:
los versos
son las hojas negras en tierras blancas,
Y la voz que
lo lee
es el soplo
del viento
que hunde en
los pechos
–entrañables
distancias–.
El poeta es
un árbol
con frutos
de tristeza
y con hojas
marchitas
de llorar lo
que ama.
El poeta es
el médium
de la
Naturaleza
que explica
su grandeza
por medio de
palabras.
El poeta
comprende
todo lo
incomprensible
y a cosas
que se odian
él hermanas
las llama.
Sabe que los
senderos
son todos
imposibles
y por eso en
lo oscuro
va por ellos
con calma.
En los
libros de versos,
entre rosas
de sangre,
van
desfilando tristes y eternas caravanas
que hirieron
al poeta
que lloraba
en la tarde,
rodeado y
ceñido por sus propios fantasmas.
Poesía es
Amargura,
miel celeste
que mana
de un panal
invisible
que fabrican
las almas.
Poesía es lo
imposible
hecho
posible.
Arpa
que tiene en
vez de cuerdas
corazones y
llamas.
Poesía es la
vida
que cruzamos
con ansia
esperando al
que lleve
sin rumbo nuestra
barca.
Libros
dulces de versos
son los
astros que pasan
por el
silencio mudo
al reino de
la Nada,
escribiendo
en el cielo
sus estrofas
de plata.
¡Oh, qué
penas tan hondas
y nunca
remediadas,
las voces
dolorosas
que los
poetas cantan!
Como en el
horizonte
descanso las
miradas.
dejaría en
el libro
este, ¡toda
mi alma!
Federico García Lorca
martes, agosto 29, 2017
Broken
No importa lo que te haya dicho.
Lo único cierto es que desde que se que no te voy a ver
ando entumismado,
no porque te piense a toda hora y lugar
sino porque cuando me acuerdo de ti,
brota un sentimiento de caída
en algo que eres tu,
una densa profundidad
donde las formas no son lo que parecen,
donde se distorsiona la realidad
porque no es la que quisiera,
sino la que es producto de tu raciocinio,
tu irraciocinio,
tus temores,
tus fantasmas,
tus padres y jueces
Lo único cierto es que desde que se que no te voy a ver
ando entumismado,
no porque te piense a toda hora y lugar
sino porque cuando me acuerdo de ti,
brota un sentimiento de caída
en algo que eres tu,
una densa profundidad
donde las formas no son lo que parecen,
donde se distorsiona la realidad
porque no es la que quisiera,
sino la que es producto de tu raciocinio,
tu irraciocinio,
tus temores,
tus fantasmas,
tus padres y jueces
Me haces falta.
Recuerdo tu forma,
el tacto de tu mano en mi mano,
flácida-sin tono y sin voluntad,
bloqueando cualquier asomo de de respuesta natural,
como la aprehensión quedando solo la aprensión.
Tu oreja y ojos que encierran una mirada que escucha para responder,
hacen un esfuerzo por no dar rienda suelta a algo que presiente familiar y añorado,
algo que suena como el crepitar de una fogata que calienta y da luz,
en la que se intuye algo buscado hace tiempo
y de repente, cuando voy a tocar
y palpar tu alma mirándote en lo más hondo de tus ojos,
me despiertas como de un sueño,
esquivando la mirada
y haciéndome volver en sí,
en razón
en realidad.
Recuerdo tu forma,
el tacto de tu mano en mi mano,
flácida-sin tono y sin voluntad,
bloqueando cualquier asomo de de respuesta natural,
como la aprehensión quedando solo la aprensión.
Tu oreja y ojos que encierran una mirada que escucha para responder,
hacen un esfuerzo por no dar rienda suelta a algo que presiente familiar y añorado,
algo que suena como el crepitar de una fogata que calienta y da luz,
en la que se intuye algo buscado hace tiempo
y de repente, cuando voy a tocar
y palpar tu alma mirándote en lo más hondo de tus ojos,
me despiertas como de un sueño,
esquivando la mirada
y haciéndome volver en sí,
en razón
en realidad.
Trato entonces inútilmente recordar algo que presentía hermoso
y brota en su lugar un sentimiento de pérdida.
Perdida de algo que nunca tuve
pero que alcancé a sentir a flor de piel,
como el aliento de un beso deseado,
como un roce de labios,
como un suspiro acompañado de un cerrar de ojos,
porque se sabe la presencia de algo añorado y encontrado… y perdido
en una bruma de la que brotan sonidos de la realidad,
junto al crujir de una rama que se rompe:
el corazón
Y lo único que queda es un sentimiento
atrapado,
acorralado,
sin diástole,
quebrado
inútil
y brota en su lugar un sentimiento de pérdida.
Perdida de algo que nunca tuve
pero que alcancé a sentir a flor de piel,
como el aliento de un beso deseado,
como un roce de labios,
como un suspiro acompañado de un cerrar de ojos,
porque se sabe la presencia de algo añorado y encontrado… y perdido
en una bruma de la que brotan sonidos de la realidad,
junto al crujir de una rama que se rompe:
el corazón
Y lo único que queda es un sentimiento
atrapado,
acorralado,
sin diástole,
quebrado
inútil
Poema doble del lago Eden
Era mi voz antigua
ignorante de los densos jugos amargos.
La adivino lamiendo mis pies
bajo los frágiles helechos mojados.
ignorante de los densos jugos amargos.
La adivino lamiendo mis pies
bajo los frágiles helechos mojados.
¡Ay voz antigua de mi amor,
ay voz de mi verdad,
ay voz de mi abierto costado,
cuando todas las rosas manaban de mi lengua
y el césped no conocía la impasible dentadura del caballo!
ay voz de mi verdad,
ay voz de mi abierto costado,
cuando todas las rosas manaban de mi lengua
y el césped no conocía la impasible dentadura del caballo!
Estás aquí bebiendo mi sangre,
bebiendo mi humor de niño pesado,
mientras mis ojos se quiebran en el viento
con el aluminio y las voces de los borrachos.
bebiendo mi humor de niño pesado,
mientras mis ojos se quiebran en el viento
con el aluminio y las voces de los borrachos.
Déjame pasar la puerta
donde Eva come hormigas
y Adán fecunda peces deslumbrados.
Déjame pasar, hombrecillo de los cuernos,
al bosque de los desperezos
y los alegrísimos saltos.
donde Eva come hormigas
y Adán fecunda peces deslumbrados.
Déjame pasar, hombrecillo de los cuernos,
al bosque de los desperezos
y los alegrísimos saltos.
Yo sé el uso más secreto
que tiene un viejo alfiler oxidado
y sé del horror de unos ojos despiertos
sobre la superficie concreta del plato.
que tiene un viejo alfiler oxidado
y sé del horror de unos ojos despiertos
sobre la superficie concreta del plato.
Pero no quiero mundo ni sueño, voz divina,
quiero mi libertad, mi amor humano
en el rincón más oscuro de la brisa que nadie quiera.
¡Mi amor humano!
quiero mi libertad, mi amor humano
en el rincón más oscuro de la brisa que nadie quiera.
¡Mi amor humano!
Esos perros marinos se persiguen
y el viento acecha troncos descuidados.
¡Oh voz antigua, quema con tu lengua
esta voz de hojalata y de talco!
y el viento acecha troncos descuidados.
¡Oh voz antigua, quema con tu lengua
esta voz de hojalata y de talco!
Quiero llorar porque me da la gana
como lloran los niños del último banco,
porque yo no soy un hombre, ni un poeta, ni una hoja,
pero sí un pulso herido que sonda las cosas del otro lado.
como lloran los niños del último banco,
porque yo no soy un hombre, ni un poeta, ni una hoja,
pero sí un pulso herido que sonda las cosas del otro lado.
Quiero llorar diciendo mi nombre,
rosa, niño y abeto a la orilla de este lago,
para decir mi verdad de hombre de sangre
matando en mí la burla y la sugestión del vocablo.
rosa, niño y abeto a la orilla de este lago,
para decir mi verdad de hombre de sangre
matando en mí la burla y la sugestión del vocablo.
No, no, yo no pregunto, yo deseo,
voz mía libertada que me lames las manos.
En el laberinto de biombos es mi desnudo el que recibe
la luna de castigo y el reloj encenizado.
voz mía libertada que me lames las manos.
En el laberinto de biombos es mi desnudo el que recibe
la luna de castigo y el reloj encenizado.
Así hablaba yo.
Así hablaba yo cuando Saturno detuvo los trenes
y la bruma y el Sueño y la Muerte me estaban buscando.
Me estaban buscando
allí donde mugen las vacas que tienen patitas de paje
y allí donde flota mi cuerpo entre los equilibrios contrarios.
Así hablaba yo cuando Saturno detuvo los trenes
y la bruma y el Sueño y la Muerte me estaban buscando.
Me estaban buscando
allí donde mugen las vacas que tienen patitas de paje
y allí donde flota mi cuerpo entre los equilibrios contrarios.
Federico García Lorca
miércoles, agosto 23, 2017
A través
MÁS POEMAS DE OCTAVIO PAZ
jueves, agosto 17, 2017
Dos formas del insomnio
¿Qué es el insomnio?
La pregunta es retórica; sé demasiado bien la respuesta.
Es temer y contar en la alta noche las duras campanadas fatales, es ensayar con magia inútil una respiración regular, es la carga de un cuerpo que bruscamente cambia de lado, es apretar los párpados, es un estado parecido a la fiebre y que ciertamente no es la vigilia, es pronunciar fragmentos de párrafos leídos hace ya muchos años, es saberse culpable de velar cuando los otros duermen, es querer hundirse en el sueño y no poder hundirse en el sueño, es el horror de ser y de seguir siendo, es el alba dudosa.
Es temer y contar en la alta noche las duras campanadas fatales, es ensayar con magia inútil una respiración regular, es la carga de un cuerpo que bruscamente cambia de lado, es apretar los párpados, es un estado parecido a la fiebre y que ciertamente no es la vigilia, es pronunciar fragmentos de párrafos leídos hace ya muchos años, es saberse culpable de velar cuando los otros duermen, es querer hundirse en el sueño y no poder hundirse en el sueño, es el horror de ser y de seguir siendo, es el alba dudosa.
¿Qué es la longevidad?
Es el horror de ser en un cuerpo humano cuyas facultades declinan, es un insomnio que se mide por décadas y no con agujas de acero, es el peso de mares y de pirámides, de antiguas bibliotecas y dinastías, de las auroras que vio Adán, es no ignorar que estoy condenado a mi carne, a mi detestada voz, a mi nombre, a una rutina de recuerdos, al castellano, que no sé manejar, a la nostalgia del latín, que no sé, a querer hundirme en la muerte y no poder hundirme en la muerte, a ser y seguir siendo.
Jorge Luis Borges
miércoles, agosto 16, 2017
lunes, agosto 14, 2017
Laura Avellaneda / Última Noción de Laura
Usted martín santomé no sabe
cómo querría tener yo ahora
todo el tiempo del mundo para quererlo
pero no voy a convocarlo junto a mí
ya que aún en el caso de que no estuviera
todavía muriéndome
entonces moriría
sólo de aproximarme a su tristeza
usted martín santomé no sabe
cuánto he luchado por seguir viviendo
cómo he querido vivir para vivirlo
pero debo ser floja incitadora de vida
porque me estoy muriendo santomé
usted claro no sabe
ya que nunca lo he dicho
ni siquiera
esas noches en que usted me descubre
con sus manos incrédulas y libres
usted no sabe cómo yo valoro
su sencillo coraje de quererme
usted martín santomé no sabe
y sé que no lo sabe
porque he visto sus ojos
despejando
la incógnita del miedo
no sabe que no es viejo
que no podría serlo
en todo caso allá usted con sus años
yo estoy segura de quererlo así
usted martín santomé no sabe
qué bien qué lindo dice
avellaneda
de algún modo ha inventado
mi nombre con su amor
usted es la respuesta que yo esperaba
a una pregunta que nunca he formulado
usted es mi hombre
y yo la que abandono
usted es mi hombre
y yo la que flaqueo
usted martín santomé no sabe
al menos no lo sabe en esta espera
qué triste es ver cerrarse la alegría
sin previo aviso
de un brutal protazo
es raro
pero siento
que me voy alejando
de usted y de mí
que estábamos tan cerca
de mí y de usted
quizá porque vivir es eso
es estar cerca
y yo me estoy muriendo
santomé
no sabe usted
qué oscura
qué lejos
qué callada
usted
martín
martín cómo era
los nombres se me caen
yo misma estoy cayendo
usted de todos modos
no sabe ni imagina
qué sola va a quedar
mi muerte
sin
su
vi
da.
cómo querría tener yo ahora
todo el tiempo del mundo para quererlo
pero no voy a convocarlo junto a mí
ya que aún en el caso de que no estuviera
todavía muriéndome
entonces moriría
sólo de aproximarme a su tristeza
usted martín santomé no sabe
cuánto he luchado por seguir viviendo
cómo he querido vivir para vivirlo
pero debo ser floja incitadora de vida
porque me estoy muriendo santomé
usted claro no sabe
ya que nunca lo he dicho
ni siquiera
esas noches en que usted me descubre
con sus manos incrédulas y libres
usted no sabe cómo yo valoro
su sencillo coraje de quererme
usted martín santomé no sabe
y sé que no lo sabe
porque he visto sus ojos
despejando
la incógnita del miedo
no sabe que no es viejo
que no podría serlo
en todo caso allá usted con sus años
yo estoy segura de quererlo así
usted martín santomé no sabe
qué bien qué lindo dice
avellaneda
de algún modo ha inventado
mi nombre con su amor
usted es la respuesta que yo esperaba
a una pregunta que nunca he formulado
usted es mi hombre
y yo la que abandono
usted es mi hombre
y yo la que flaqueo
usted martín santomé no sabe
al menos no lo sabe en esta espera
qué triste es ver cerrarse la alegría
sin previo aviso
de un brutal protazo
es raro
pero siento
que me voy alejando
de usted y de mí
que estábamos tan cerca
de mí y de usted
quizá porque vivir es eso
es estar cerca
y yo me estoy muriendo
santomé
no sabe usted
qué oscura
qué lejos
qué callada
usted
martín
martín cómo era
los nombres se me caen
yo misma estoy cayendo
usted de todos modos
no sabe ni imagina
qué sola va a quedar
mi muerte
sin
su
vi
da.
- Mario Benedetti
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