sábado, mayo 25, 2019

CAMINO DE HUIDA Y VUELTA

No toques si duele, amor,
que una herida de tu mano
es como una primavera helada
y este cuerpo tirita con un solo roce.
No te quedes a verme llorar
si desconoces el polvo que inunda mis ojos,
si no sabes
que mis pupilas solo son escondites de palabras,
si lo único que quieres es borrar mis lágrimas
en vez de dejar que me seque y pueda respirar.
No te quedes a verme llorar
que no quiero mojarte
y que mueras de frío.
No te quedes a verme llorar
si no vas a besarme los ojos
y ahogarte conmigo.
No me rompas el pelo
que desde que te quiero nunca me peino,
y si ahora te marchas
tendré que volver a encontrarme en el espejo,
y yo solo quiero mirarme en tus ojos.
No vuelvas contra mí
todos los motivos que inventaste para quererme
como si fueras una suicida por amor,
que el romanticismo está hecho
para los que tienen el corazón roto.
No huyas
si no es
de ti
hacia mí
el movimiento.
No me empujes al precipicio
y me preguntes con voz rota
si te prefiero a ti o a los puentes,
no me beses si no vas a volver,
no te vayas si no vas a girarte mientras lo haces,
no te quedes
si tu vida es un camino de huida y vuelta,
no me abraces por rutina
y no dejes de hacerlo por costumbre,
no te vuelvas hielo
cuando el frío nos apriete las costuras,
no te derritas
cuando mi boca ya esté seca y no pueda sostenerte.
No me duelas
si no vas a curarte.
No me quieras,
que amor es quererse
hasta cuando no me quieres
y eso es lo único que querría que hicieras siempre
y eso es lo único que nunca te pediré que hagas.
Elvira Sastre

miércoles, mayo 01, 2019

Fernando Delgadillo - Hoy Ten Miedo de Mí (Versión Acústica)

Hoy que llevo en la boca el sabor a vencido
procura tener a la mano un amigo
que cuide tu frente y tu voz
y que cuide de ti, para ti tus vestidos.
Y a tus pensamientos mantenlos atentos
y a mano tu amigo

La importancia de verte
morderte los labios de preocupación.
Es hoy tan necesaria
como verte siempre
como andar siguiéndote con la cabeza
en la imaginación.
Porque ¿sabes? y si no lo sabes no importa
yo sé lo que siento, yo sé lo que cortan.
Después unos labios
esos labios rojos y afilados
y estos puños que tiemblan de rabia
Cuando estás contenta,
que tiemblan de muerte
si alguien se te acercara a ti.

Hoy procura que aquella ventana
que mira a la calle en tu cuarto se tenga cerrada
porque no vaya ser yo el viento de la noche
y te mida y recorra la piel con mi aliento
y hasta teacaricie y te deje dormir
y me meta en tu pecho y me vuelva a salir
Y respires de mí.
O me vuelva una estrella y te estreche en mis rayos
y todo por no hacerme un poco de caso.
Ten miedo de mayo y ten miedo de mí.

Porque no vaya a ser que cansadode verte
me meta en tus brazos para poseerte
y te arranque las ropas y te bese los pies
y te llame mi diosa y no pueda mirarte
de frente y te diga llorando
Tiembla mucho de miedo mujer,
porque no puede ser.

sábado, abril 13, 2019

Judith

No puedo dejarte de ver
arañando el silencio con tus ojos
tratando de decir algo que las palabras
nunca hubieran dicho mejor.
Aquella mirada
era el resumen de la noche posado en tus ojos
con su lluvia, su viento y tu miedo al mar
y aquel sueño que te conté.
No puedo dejarte de ver
describiendo una estrella descubierta por mí
en tu erótica constelación
que no cabe en los mapas del cielo.
Tu mano dibujando en el aire
era capaz de ponerle colores
al espacio vacío que se llenaba
con la luz de la estrella brillante.
Cuida bien tus estrellas, mujer
cuida bien tus estrellas,
cuida bien tus estrellas, mujer
cuida bien tus estrellas.
Cuida bien tus estrellas, mujer.
No puedo dejar de decir
que hay idiomas perfectos por descubrir
y que son olvidados frecuentemente
en el tedio del tiempo
y hay que buscarlos,
porque los barcos y las piedras
tienen abecedarios mejores
para demostrar que son bellos sencillamente
sin palabras o esquemas.
No puedo dejar de decir
que esta triste canción a tu lado oscurece
que quizás este sea el último misterio
que mirarán tus ojos nacer de mis manos,
pues es tarde quizás para mí
y Caín me ha marcado sobre la frente
pero quiero alertarte de un gran peligro
y quisiera encenderte esta frase en la mente.
Cuida bien tus estrellas, mujer
Cuida bien tus estrellas
Cuida bien tus estrellas, mujer
y que nunca las pierdas.


Silvio

sábado, marzo 30, 2019

LA VERDAD DE LA MENTIRA


Al lector se le llenaron de pronto los ojos de lágrimas,
y una voz cariñosa le susurró al oído:
-¿Por qué lloras, si todo
en ese libro es de mentira?
Y él respondió:
-Lo sé;
pero lo que yo siento es de verdad.
Angel González

lunes, marzo 25, 2019

Cabo Sounion

Al pasar de los años,
¿qué sentiré leyendo estos poemas
de amor que ahora te escribo?
Me lo pregunto porque está desnuda
la historia de mi vida frente a mí,
en este amanecer de intimidad,
cuando la luz es inmediata y roja
y yo soy el que soy
y las palabras
conservan el calor del cuerpo que las dice.

Serán memoria y piel de mi presente
o sólo humillación, herida intacta.

Pero al correr del tiempo,
cuando el dolor y dicha se agoten con nosotros,
quisiera que estos versos derrotados
tuviesen la emoción
y la tranquilidad de las ruinas clásicas.
Que la palabra siempre, sumergida en la hierba,
despunte con el cuerpo medio roto,
con el amor, como un friso desgastado,
conserve dignidad contra el azul del cielo
y que en el mármol frío de una pasión antigua
los viajeros románticos afirmen
el homenaje de su nombre,
al comprender la suerte tan frágil de vivir,
los ojos que acertaron a cruzarse
en la infinita soledad del tiempo.

Luis García Montero

domingo, marzo 17, 2019

LÁGRIMAS SECAS

...cierras tus ojos y me preguntas: 
-¿Porqué “Lágrimas secas”? 
Abro los míos y conteniendo otras cosas que te diría, 
mientras observo el lado oscuro de la luna en mi propia alma, 
te respondo: 
—Por la alegoría y la composición visual de la imagen, como metáfora de tus vivencias. Así, las lágrimas secas formadas por la sombra de tu cabello, que se escurren por tu rostro –triste– sombras que nacen en la luz de los ídolos (falsos) que han brillado como el sol y se han apagado como velas. 
Y mientras tanto,  tus ojos posan su mirada en un horizonte en el que esperas ver, no un ídolo más, sino un zíngaro que te libere. 
Al mirarte a través del velo que nos separa, siento desde la penumbra de mi corazón,  que ese,  no seré yo...

lunes, marzo 04, 2019

La Diferencia

La diferencia entre nosotros
es que yo veía un futuro
y tú solo un pasado,
que en cada puerta yo veía un pomo
y tú una cerradura,
que una promesa es un hilo del tapiz,
pero la alfombra hay que tejerla.
Que no me fui,
dejaste de buscarme.
Que me rompiste el corazón
al dejar que te olvidara.
Y al cabo, voy entendiendo
que no fue feliz quien eligió estar solo
por miedo a perderlo todo,
sino quien se arriesgó a perderlo
por el hecho de estar juntos.
¿Entiendes esto?
Cada cuerpo elige su victoria y su derrota
como quien escoge su tren sin dirección
o su unicornio hacia la gloria.
Yo no te he perdido
porque me he ganado a mí
y ha empezado a gustarme la persona
que soy cuando ya no estoy contigo.
En los círculos de amigos
deformarás nuestra historia para salvarte,
para ponerle un buen marco a tus cicatrices,
pero los dos sabemos la verdad:
que una verdad a medias
alberga siempre media mentira,
que olvidarte es recordarme,
que me di cuenta de todo,
que cuando me sentía vacío
no eras tú quien me faltaba.
Marwan 

viernes, enero 25, 2019

Tal vez un día e estos

Se vio obligado por el miedo a vaciarse en cada encuentro, a darlo todo por ver sus ojos -los de ella- chispear en su presencia. El miedo de ella era a entregarse. El miedo de él a que no se entregara. Por eso él acababa entregándolo todo, lo que le correspondía entregar a él y lo que le correspondía a ella. Lo daba todo por ver caer sus temores, lo daba todo para que no hubiera ninguna duda sobre ser o no merecedor de su amor. Pero el amor no se merece. Surge o no surge. Y si surge como surgió en este caso, luego hay que esquivar el miedo de ella y aquel era un miedo gigante. Porque antes de él hubo otros nombres, personas que dejaron su alma como una aldea saqueada, desengaños con forma de persona que la dejaron demasiadas noches sin dormir y demasiados días sin abrazos. Aún le dolían los pies de pisar las promesas rotas que le hicieron sobre otras camas y así es difícil entregarse incluso cuando el amor te golpea en el vientre con su mirada bondadosa.
Y no se sabe si hay solución. Depende de ella, del tiempo que tarde en darse cuenta del origen de sus miedos, del tiempo que tarde en darse cuenta de que no todos los hombres extienden cheques sin porvenir. Y depende él –no conviene olvidarlo-, del tiempo que quiera darse en intentarlo, del tiempo que considere suficiente para rendirse.
Marwan