sábado, octubre 14, 2017

Cuando llegues a amar

Cuando llegues a amar, si no has amado,
sabrás que en este mundo
es el dolor más grande y más profundo
ser a un tiempo feliz y desgraciado.

Corolario: el amor es un abismo
de luz y sombra, poesía y prosa,
y en donde se hace la más cara cosa
que es reír y llorar a un tiempo mismo.

Lo peor, lo más terrible,
es que vivir sin él es imposible.

                                       Rubén Darío

Santiago Cruz - Como Si Nada (Letra)

sábado, octubre 07, 2017

Encargo

No me des tregua, no me perdones nunca. 
Hostígame en la sangre, que cada cosa cruel sea tú que vuelves. 
¡No me dejes dormir, no me des paz! 
Entonces ganaré mi reino, 
naceré lentamente. 
No me pierdas como una música fácil, no seas caricia ni guante; 
tállame como un sílex, desespérame. 
Guarda tu amor humano, tu sonrisa, tu pelo. Dalos. 
Ven a mí con tu cólera seca de fósforos y escamas. 
Grita. Vomítame arena en la boca, rómpeme las fauces. 
No me importa ignorarte en pleno día, 
saber que juegas cara al sol y al hombre. 
Compártelo.
Yo te pido la cruel ceremonia del tajo, 
lo que nadie te pide: las espinas 
hasta el hueso. Arráncame esta cara infame, 
oblígame a gritar al fin mi verdadero nombre.

                                                                                     Julio Cortázar

jueves, octubre 05, 2017

Te extraño

Te extraño
simplemente por aquello que no somos,
porque ni conmigo ni sin mi
te tengo
porque sos libre
te quiero.
Asi habitas el deseo
donde tejo la ilusion
de que no te vayas
de que te quedes un tiempo.
De que solo estamos hechos
de efimeros momentos
compartidos retasos
que solo sostengo
solo para verte de nuevo.
Porque ni conmigo ni sin mi
te tengo
porque sos libre
te quiero.
Encontrando motivos
para que sigas tu viaje
sostengo solo momentos
para verte de nuevo.
- Mario Benedetti.

Enrique Bunbury y Nacho Vegas - De esclavitud y de cadenas (Directo)

martes, septiembre 05, 2017

[LO SIENTO, AMOR, PERO NO...]

Lo siento, amor, pero no, no son flores, 
rosas no son, ni crespos crisantemos, 
son versos que imaginan que me amas, 
versos sin más, tontos como las lágrimas. 

Lo siento, amor, no son flores, tampoco 
claros diamantes ni piedras de color 
para entibiarse con tu dulce calor; 
son versos que a tu paso voy sembrando. 

Los voy robando a esa punzante pena, 
pena por ti que siempre hacia la noche, 
no importa dónde esté, festivo el rostro, 

se hinca en mi ser y lo hace estremecerse… 
Ah si pudieran, tan pronto como se hacen, 
huir de mi cabeza hacia tu corazón…


Paul Valéry 

sábado, septiembre 02, 2017

SOBRE UN LIBRO DE VERSOS

Dejaría en el libro
este toda mi alma.

Este libro que ha visto
conmigo los paisajes
y vivido horas santas.

¡Qué pena de los libros que nos llenan las manos
de rosas y de estrellas
que se esfuman y pasan!
¡Qué tristeza tan honda es mirar los retablos
de dolores y penas
que un corazón levanta!

Ver pasar los espectros de vidas que se borran,
Ver al hombre desnudo
en Pegaso sin alas,
Ver la Vida y la Muerte,
la síntesis del mundo,
que en espacio profundo
se miran y se abrazan.

Un libro de poesías
es el Otoño muerto:
los versos son las hojas negras en tierras blancas,
Y la voz que lo lee
es el soplo del viento
que hunde en los pechos
–entrañables distancias–.

El poeta es un árbol
con frutos de tristeza
y con hojas marchitas
de llorar lo que ama.
El poeta es el médium
de la Naturaleza
que explica su grandeza
por medio de palabras.

El poeta comprende
todo lo incomprensible
y a cosas que se odian
él hermanas las llama.
Sabe que los senderos
son todos imposibles
y por eso en lo oscuro
va por ellos con calma.

En los libros de versos,
entre rosas de sangre,
van desfilando tristes y eternas caravanas
que hirieron al poeta
que lloraba en la tarde,
rodeado y ceñido por sus propios fantasmas.

Poesía es Amargura,
miel celeste que mana
de un panal invisible
que fabrican las almas.

Poesía es lo imposible
hecho posible.
Arpa
que tiene en vez de cuerdas
corazones y llamas.

Poesía es la vida
que cruzamos con ansia
esperando al que lleve
sin rumbo nuestra barca.
Libros dulces de versos
son los astros que pasan
por el silencio mudo
al reino de la Nada,
escribiendo en el cielo
sus estrofas de plata.

¡Oh, qué penas tan hondas
y nunca remediadas,
las voces dolorosas
que los poetas cantan!

Como en el horizonte
descanso las miradas.
dejaría en el libro

este, ¡toda mi alma!

                               Federico García Lorca

martes, agosto 29, 2017

Broken

No importa lo que te haya dicho.
Lo único cierto es que desde que se que no te voy a ver
ando entumismado,
no porque te piense a toda hora y lugar
sino porque cuando me acuerdo de ti,
brota un sentimiento de caída
en algo que eres tu,
una densa profundidad
donde las formas no son lo que parecen,
donde se distorsiona la realidad
porque no es la que quisiera,
sino la que es producto de tu raciocinio,
tu irraciocinio,
tus temores,
tus fantasmas,
tus padres y jueces
Me haces falta.
Recuerdo tu forma,
el tacto de tu mano en mi mano,
flácida-sin tono y sin voluntad,
bloqueando cualquier asomo de de respuesta natural,
como la aprehensión quedando solo la aprensión.
Tu oreja y ojos que encierran una mirada que escucha para responder,
hacen un esfuerzo por no dar rienda suelta a algo que presiente familiar y añorado, 
algo que suena como el crepitar de una fogata que calienta y da luz,
en la que se intuye algo buscado hace tiempo
y de repente, cuando voy a tocar
y palpar tu alma mirándote en lo más hondo de tus ojos,
me despiertas como de un sueño,
esquivando la mirada
y haciéndome volver en sí,
en razón
en realidad.
Trato entonces inútilmente recordar algo que presentía hermoso
y brota en su lugar un sentimiento de pérdida.
Perdida de algo que nunca tuve
pero que alcancé a sentir a flor de piel,
como el aliento de un beso deseado,
como un roce de labios,
como un suspiro acompañado de un cerrar de ojos,
porque se sabe la presencia de algo añorado y encontrado… y perdido 
en una bruma de la que brotan sonidos de la realidad,
junto al crujir de una rama que se rompe:
el corazón
Y lo único que queda es un sentimiento
atrapado,
acorralado,
sin diástole,
quebrado
inútil

Poema doble del lago Eden

Nuestro ganado pace, el viento espira
Garcilaso
Era mi voz antigua
ignorante de los densos jugos amargos.
La adivino lamiendo mis pies
bajo los frágiles helechos mojados.
¡Ay voz antigua de mi amor,
ay voz de mi verdad,
ay voz de mi abierto costado,
cuando todas las rosas manaban de mi lengua
y el césped no conocía la impasible dentadura del caballo!
Estás aquí bebiendo mi sangre,
bebiendo mi humor de niño pesado,
mientras mis ojos se quiebran en el viento
con el aluminio y las voces de los borrachos.
Déjame pasar la puerta
donde Eva come hormigas
y Adán fecunda peces deslumbrados.
Déjame pasar, hombrecillo de los cuernos,
al bosque de los desperezos
y los alegrísimos saltos.
Yo sé el uso más secreto
que tiene un viejo alfiler oxidado
y sé del horror de unos ojos despiertos
sobre la superficie concreta del plato.
Pero no quiero mundo ni sueño, voz divina,
quiero mi libertad, mi amor humano
en el rincón más oscuro de la brisa que nadie quiera.
¡Mi amor humano!
Esos perros marinos se persiguen
y el viento acecha troncos descuidados.
¡Oh voz antigua, quema con tu lengua
esta voz de hojalata y de talco!
Quiero llorar porque me da la gana
como lloran los niños del último banco,
porque yo no soy un hombre, ni un poeta, ni una hoja,
pero sí un pulso herido que sonda las cosas del otro lado.
Quiero llorar diciendo mi nombre,
rosa, niño y abeto a la orilla de este lago,
para decir mi verdad de hombre de sangre
matando en mí la burla y la sugestión del vocablo.
No, no, yo no pregunto, yo deseo,
voz mía libertada que me lames las manos.
En el laberinto de biombos es mi desnudo el que recibe
la luna de castigo y el reloj encenizado.
Así hablaba yo.
Así hablaba yo cuando Saturno detuvo los trenes
y la bruma y el Sueño y la Muerte me estaban buscando.
Me estaban buscando
allí donde mugen las vacas que tienen patitas de paje
y allí donde flota mi cuerpo entre los equilibrios contrarios.
                                                           Federico García Lorca

miércoles, agosto 23, 2017

A través

Doblo la página del día,
escribo lo que me dicta
el movimiento de tus pestañas.

Mis manos
abren las cortinas de tu ser
te visten con otra desnudez
descubren los cuerpos de tu cuerpo
Mis manos
inventan otro cuerpo a tu cuerpo.

Entro en ti,
veracidad de la tiniebla.
Quiero las evidencias de lo oscuro,
beber el vino negro:
toma mis ojos y reviéntalos.

Una gota de noche
sobre la punta de tus senos:
enigmas del clavel.

Al cerrar los ojos
los abro dentro de tus ojos.

En su lecho granate
siempre está despierta
y húmeda tu lengua.

Hay fuentes
en el jardín de tus arterias.

Con una máscara de sangre
atravieso tu pensamiento en blanco:
desmemoria me guía
hacia el reverso de la vida.

                             Octavio Paz
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